Interceptan, por segunda vez en una semana, al mismo kamikaze en la A-8 en Llanes

La autovía del Cantábrico, a su paso por la localidad llanisca de Naves, donde fue ayer interceptado el kamikaze.
La autovía del Cantábrico, a su paso por la localidad llanisca de Naves, donde fue ayer interceptado el kamikaze. / NEL ACEBAL

El conductor, un italiano de 72 años, se incorporó a la autovía en Pría y fue detenido por la Guardia Civil en Naves, tras recorrer seis kilómetros

L. RAMOS LLANES.

Misma autovía, mismo concejo, mismo delito y mismo protagonista. Por segunda vez en apenas una semana, agentes de la Guardia Civil interceptaban a primera hora de la tarde de ayer a un hombre que conducía en sentido contrario al establecido por la autovía del Cantábrico, a su paso por el municipio de Llanes. Se trataba, según confirmaron fuentes oficiales de la Benemérita a este diario, del mismo conductor que fue identificado el pasado miércoles recorriendo doce kilómetros a contramarcha en la misma carretera y fue detenido en Balmori.

En esta ocasión, el kamikaze accedió a la A-8 por la entrada ubicada en la localidad de Pría y fue detenido en Naves, tras circular durante seis kilómetros por los carriles que se dirigen a Oviedo, pero en sentido Cantabria. Fue un conductor que se cruzó con el ahora investigado quien dio aviso al 112 Asturias sobre las 15.30 horas. De forma inmediata se puso en marcha un dispositivo para dar alcance al ocupante del vehículo y obligarle a detenerse, así como para tratar de evitar que provocase algún accidente.

Según indicaron desde el Instituto Armado, el conductor que provocó que más de un usuario de la vía se llevase un buen susto al cruzarse con él es C. M., un varón de 72 años y nacionalidad italiana. Tras lograr interceptarlo, los agentes de Tráfico lo trasladaron al cuartel de Ribadesella para tomarle declaración como investigado por un delito contra la Seguridad Vial. Además, al tratarse del mismo kamikaze que ya fue interceptado apenas siete días antes en la misma zona de la A-8, el coche que conducía, un Nissan Primera, ha quedado inmovilizado y a disposición del juez que se haga cargo del caso.

No es la primera vez que la autovía del Cantábrico a su paso por el Oriente asturiano es escenario de una situación similar. En enero de 2011 un septuagenario colungués causó el pánico entre decenas de usuarios al conducir durante 24 kilómetros en sentido contrario. Debido a un despiste, según él mismo indicó a los agentes de la Benemérita que le detuvieron, se incorporó a la A-8 en el enlace de Posada de Llanes con intención de dirigirse hacia Ribadesella. Sin embargo, lo hizo en los carriles de sentido Cantabria. Pese a estar a punto de colisionar con algunos de los vehículos que se cruzó en su camino, no detuvo la marcha hasta que un operario de Carreteras se tiró a la calzada para darle el alto, ya en Caravia.

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