El 65% de las intervenciones de Cruz Roja son emergencias en playas

Un voluntario de Cruz Roja otea la costa de Llanes, único concejo del Oriente donde prestan servicio de emergencia en playas. /  NEL ACEBAL
Un voluntario de Cruz Roja otea la costa de Llanes, único concejo del Oriente donde prestan servicio de emergencia en playas. / NEL ACEBAL

Las tres asambleas de la comarca aprecian un descenso de la demanda de alimentos en verano debido a la estacionalidad del empleo

GLORIA POMARADA LLANES.

Las intervenciones efectuadas por Cruz Roja en el Oriente de Asturias tienen un escenario claro: las playas. Así lo revelan los datos de la entidad del último ejercicio, en el que un 64,8% de las intervenciones directas correspondieron a actuaciones de emergencia y socorrismo en los catorce arenales de Llanes donde la agrupación local presta servicio. Sacar a bañistas del agua, prestar primeros auxilios o rescatar a personas en kayak son algunas de las situaciones a las que se enfrentan los socorristas de Cruz Roja. Durante la campaña de playas de 2017, fueron 1.348 las personas atendidas. «Siempre en las playas se mantiene la tendencia, es donde más intervenciones tenemos», explica el presidente la asamblea llanisca, Juan Ruiz. En su labor, agradece, colaboran de forma creciente los surfistas.

Más allá de los servicios de socorro en el litoral, el balance anual deja una cifra global de 2.076 personas atendidas de forma directa, de las cuales 639 se integran en los proyectos de colectivos vulnerables. Estos programas, recuerdan desde Cruz Roja, «dan respuesta a las necesidades de personas en situación de extrema vulnerabilidad». Entre los proyectos de intervención desarrollados por las tres asambleas que existen en la comarca, la de Picos de Europa, Ribadesella y Llanes, se encuentra la teleasistencia, la promoción del éxito escolar, la ayuda de alimentos y económica o la formación. En estos programas para usuarios se integraron a lo largo del último ejercicio 56 personas en la división de Cruz Roja Juventud, 26 en actividades formativas, 9 en el apartado de salud y una más en empleo para colectivos vulnerables.

LAS CIFRAS

2.076
atenciones directas a usuarios.
181
voluntarios tiene Cruz Roja en el Oriente.

Una de las tendencias que observan en las asambleas de Cruz Roja en materia de intervención social es la estacionalidad de la demanda. «Notamos que en verano desciende el número de peticiones debido a la estacionalidad del empleo, en otoño e invierno sí vuelve a subir, hay usuarios que lo pasan mal», explica el director de Cruz Roja Ribadesella, Jesús Amas. En el mismo punto coincide su homólogo en Llanes. «En verano aquí el paro baja mucho y hay menos necesidad, pero en meses como enero y febrero si vuelve a haber más gente necesitada», cuenta Ruiz. No obstante, entre los voluntarios observan una tendencia a la baja en las solicitudes de atención social respecto a años previos. «El reparto de alimentos notamos que descendió un poco. Además aumentó el número de donaciones, tanto en alimentos como en ayudas económicas», indica Amas.

El eje complementario a la atención directa a usuarios son las actividades de sensibilización y prevención, una labor con la que Cruz Roja llegó a las 10.066 personas el pasado ejercicio. En los programas de este espectro de acción, explican, está comprendida la promoción de «hábitos saludables, educación de enfermedades transmisibles, prevención de consumo de drogas y violencia de género y sensibilización ambiental».

La suma de estas actividades y las atenciones directas deja así una cifra global de 12.145 personas a las que Cruz Roja prestó servicio en el conjunto del Oriente asturiano. Labor que desempeñaron gracias a los 181 voluntarios con los que actualmente cuenta la entidad en la comarca. A ellos se suman los 1.115 socios y las 48 empresas que «sustentan económicamente, con sus cuotas y donativos, la labor».

La consolidación y aumento del voluntariado es precisamente uno de los retos de las tres asambleas locales para este 2018. Sin ir más lejos, en Ribadesella lanzaban la petición hace apenas dos semanas. «La respuesta de la gente fue muy buena, se dieron de alta cinco voluntarios», agradece Amas. El mayor déficit en esta agrupación local se encuentra en las clases de apoyo, en las que «pasó de haber cuatro o cinco usuarios a quince. El instituto quitó el plan de apoyo escolar y derivaron en nosotros», explica el presidente.

545 niños y jóvenes

El trabajo desarrollado con menores a través de Cruz Roja Juventud mediante de proyectos como el de promoción escolar y actividades de ocio y sensibilización consiguieron reunir a 545 niños y jóvenes en la comarca. En Llanes, la recién creada área de Juventud figura entre los bastiones de la asamblea. «Funciona muy bien y es lo que queremos mantener, tenemos bastantes voluntarios», valora Ruiz.

También el trabajo con personas mayores y dependientes se sitúa entre sus prioridades. Los programas de salud de Cruz Roja, recuerdan, permiten visitar los pueblos para mantener un control sobre aspectos como la tensión o incluso podómetros, con los que miden cuánto han caminados los mayores. «Son personas que no se pueden desplazar a los centros de salud», recuerdan. Para estos voluntarios de chalecos rojos cargados de altruismo, «uno de los proyectos más bonitos».

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