Investigadores alemanes analizan el singular fósil de ornitópodo del Muja

Diego Castanera, Adriana López-Arbarello, Oliver Rauhut, Irene Sánchez, José Carlos García-Ramos y Laura Piñuela con el fósil. /  LLACA
Diego Castanera, Adriana López-Arbarello, Oliver Rauhut, Irene Sánchez, José Carlos García-Ramos y Laura Piñuela con el fósil. / LLACA

Una delegación de científicos de Munich y el equipo del museo prevén desentrañar detalles como la familia y género del dinosaurio en 2019

GLORIA POMARADA COLUNGA.

Incrustada en un bloque de arenisca de más de tres toneladas yace una de las piezas más singulares del Museo del Jurásico de Asturias (Muja). Un ornitópodo articulado de 154 millones de años que esta semana estudia una delegación de investigadores del Bayersiche Staatssammlung Center de Munich (Alemania). «Los ornitópodos de esa edad no son comunes, se conoce alguno en Estados Unidos, pero esta pieza articulada es sumamente interesante», destacaba ayer el investigador alemán Oliver Rauhut. La mayoría de los restos encontrados, precisó, se encuentran en fragmentos aislados. Sin embargo, en el hallado en los acantilados de Quintueles, en Villaviciosa, «los huesos están articulados como en el bicho original». En concreto, los restos del dinosaurio incluyen vértebras, costillas, ilion, tibia, pubis, fémur, falanges y metatarsos, todos ellos en su posición anatómica.

Dada la importancia de la pieza y el interés que suscita en la comunidad científica, los investigadores de Munich se han desplazado al museo colungués para colaborar con el equipo del Muja en el análisis del ornitópodo. La primera fase, en la que actualmente están inmersos ambos grupos, corresponde a la preparación de la pieza de cara a extraer los huesos fosilizados. «Tenemos que dar la vuelta al bloque para llegar al hueso por el otro lado. Aunque el bloque estuvo en la playa mucho tiempo está muy bien preservado, la idea es quitar la roca hasta donde se pueda, al ser un hueso articulado igual no se puede todo», explicó Rauhut. «Hay que ver por dónde se puede cortar y limpiar», añadió José Carlos García-Ramos, director científico del museo. Esta tarea de adecuación se extenderá «un año o más».

Una vez extraído el fósil, el siguiente paso consistirá en analizar «en detalle» los restos del dinosaurio para establecer su género y familia. «Usaremos un escáner para verlo en 3D», apuntó García-Ramos. Con este estudio exhaustivo, que el equipo de científicos prevé culminar en dos años, «se podrá comparar con otros encontrados en otros puntos de Europa, como Alemania, Inglaterra y Portugal, para ver cómo encaja éste de Asturias», indicó Rauhut. En base a los datos de los que disponen hasta la fecha, los científicos sitúan al ornitópodo en la Formación de Lastres y consideran que forma parte de un antiguo sistema deltaico.

El investigador alemán Oliver Rauhut, que ya el pasado año acudió al Muja para colaborar en las investigaciones, equiparó la relevancia de este fósil de ornitópodo, así como más piezas articuladas de las que dispone el museo, con las huellas de la conocida como 'Costa de los Dinosaurios'. «Las huellas de Asturias son conocidas a nivel mundial, con los restos óseos podría llegar a pasar los mismo», aseveró.

Necesidad de personal

La delegación del Bayersiche Staatssammlung Center de Munich que hasta hoy desarrolla su labor investigadora en el Muja está también integrada por Diego Castanera y Adriana López-Arbarello. Esta última, especialista en peces del Mesozoico, desarrolla una investigación sobre la diversidad de este tipo de especies marinas halladas en Asturias. «Son peces típicos del Jurásico, que se alimentaban de invertebrados grandes. Me sorprendieron muy positivamente los fósiles que hay, el material es de muy buena calidad, tiene potencial para hacer mucha investigación», explicó.

En la misma apreciación coincidió Rauhut, quien destacó que «un trabajo tan importante requeriría de más investigadores». Actualmente, el equipo científico del Muja está integrado por tres personas: García-Ramos, Laura Piñuela y la estudiante Irene Sánchez. «Nos hacen falta más investigadores dada la cantidad de restos que están apareciendo, no damos a basto», lamentó García- Ramos. En momentos puntuales, los tres científicos del Muja cuentan con la colaboración de cincuenta expertos de un total de trece países.

A la vertiente científica del museo se suma, además, la labor divulgadora. Una de las novedades del centro el próximo año será la instalación de quince maquetas de dinosaurio en el exterior del centro, actuación dotada con 78.650 euros. Además, el Principado trabaja en la implantación de un «parque temático» para extender «el espacio museístico al aire libre».

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