Investigan al dueño de una ganadería riosellana por maltratar a sus reses

Algunos de los reses que se encontraban en el interior de la nave ganadera de Ribadesella.
Algunos de los reses que se encontraban en el interior de la nave ganadera de Ribadesella. / GUARDIA CIVIL

Mantenía a 29 vacas y una perra con tres cachorros sin alimento y la mayoría de los animales encerrados en una nave sin ventilación

LAURA CASTRO RIBADESELLA.

La Guardia Civil ha denunciado al propietario de una explotación ganadera del entorno rural de Ribadesella por un supuesto delito de maltrato animal. Mantenía a 29 vacas, entre adultas y terneros, y una perra con tres cachorros sin alimentos desde hacía varios días. La mayoría de estos animales se encontraban, además, encerrados en una nave repleta de excrementos sin ventilación ni luz y presentaban un estado de extrema delgadez y desnutrición.

Fueron los propios vecinos del presunto autor del delito, con iniciales J.C.C.B., los que dieron el aviso a la Guardia Civil por miedo a que estuvieran desatendidos tras llevar varios días oyendo a las vacas mugir de manera constante. El pasado 24 de julio la patrulla del Seprona de Panes se personó en la explotación ganadera de la localidad riosellana de Santianes del Agua para comprobar las sospechas de los residentes y ver el estado en el que se encontraban los animales.

Cuando llegaron a estas instalaciones, los agentes encontraron siete reses con una severa delgadez en un cierre al aire libre. Así mismo escucharon los mugidos que provenían de una nave cerrada situada en los alrededores de la finca, por lo que se pusieron en contacto con el propietario de 36 años para que la abriera. En su interior, descubrieron otras 22 vacas que también se encontraban en un estado de flaqueza acusada y junto a ellas, hallaron una perra y tres cachorros con evidente desnutrición. Los animales se encontraban además en condiciones insalubres. Estaban rodeados de estiércol y sin ventilación lo que hacía que el ambiente fuera irrespirable debido a la acumulación de gases en el interior.

Estaban rodeados de estiércol y en condiciones de extrema delgadez

El Seprona solicitó la asistencia de los servicios veterinarios de la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales del Principado que se personaron en la explotación ganadera para evaluar a los animales y realizar una inspección del lugar para verificar las condiciones sanitarias en las que se encontraba.

Los agentes le tomaron declaración al riosellano, quien según informa la TPA, niega haber maltratado a sus animales. La Guardia Civil entregó las diligencias en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Cangas de Onís.

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