La jueza rechaza adjudicar el pasadizo de Bones al denunciante

LAURA CASTRO RIBADESELLA.

La primera polémica de los vecinos de Bones, el Ayuntamiento de Ribadesella y el dueño de la Casa Azul se saldó el pasado lunes con la sentencia del juzgado contencioso administrativo de Oviedo en la que se rechaza la adjudicación del pasadizo al denunciante. En un Pleno Municipal de febrero de 2016, el Consistorio riosellano rechazó la titularidad del propietario de la vivienda sobre el callejón de la localidad por considerar que tenía carácter público. Sin embargo, la jueza optó por anularlo y deriva a la jurisdicción civil todas las cuestiones relativas a la determinación de la propiedad del pasadizo, rechazando también adjudicar su usufructo al denunciante.

Tras esta primera sentencia, algunos vecinos se muestran «satisfechos», pero aseguran que continuarán luchando para que el dueño de la Casa Azul se vea obligado por orden judicial a retirar las cámaras de vigilancia que instaló en el callejón a principios de diciembre del año pasado. El 'Pasadizo del Llano' siempre se utilizó para el tránsito peatonal, pero cuando la vivienda cambió de titulares, los nuevos propietarios iniciaron los trámites para cerrar el paso. Además, instalaron varias cámaras de seguridad porque, según declararon en aquellas fechas, habían sufrido varios robos y daños en la propiedad.

Una medida «desproporcionada» para los vecinos de Bones que critican que «cualquiera que pase por el pasadizo, incluidos los niños del pueblo, son grabados sin su consentimiento» y reiteran sus intenciones de «tomar medidas judiciales».

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