El Kaype defiende que siguió «al pie de la letra» el proyecto de demolición

En primer término, el solar resultante tras la demolición de la ampliación del hotel Kaype, en Barro (Llanes). / NEL ACEBAL
En primer término, el solar resultante tras la demolición de la ampliación del hotel Kaype, en Barro (Llanes). / NEL ACEBAL

La jueza encargada del caso considera que los trabajos no están finalizados y ordena derribar todas las zonas ampliadas

L. RAMOS LLANES.

El derribo del Kaype aún no ha terminado. Es, al menos, lo que considera la magistrada del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Oviedo, Pilar Martínez Ceyanes, según se desprende de un auto dictado el pasado lunes. En el mismo, la jueza señala que todavía siguen en pie «muros perimetrales, la losa del sótano o garaje y otras zonas ampliadas» del hotel ubicado en la localidad llanisca de Barro. Apunta asimismo que no está demostrada la «imperiosa necesidad» de conservar tales elementos y por ello ordena a la empresa encargada del derribo, así como al Ayuntamiento de Llanes, que «en ejecución forzosa de la sentencia dictada procedan a demoler o retirar todos los elementos amparados por la licencia anulada en el hotel Kaype».

Una orden que la propiedad del complejo recibía días atrás con gran «sorpresa», según reconocían ayer fuentes de la dirección a este diario. «Nosotros seguimos al pie de la letra todo lo que se indicaba en el proyecto de demolición autorizado en su día por la jueza, así que no entendemos a qué viene todo esto ahora», aseveraron. «Los muros que quedan en el sótano, así como la losa del aparcamiento, estaban incluidos en dicho proyecto, por eso no entendemos cuál es el problema», agregaron.

También en la empresa encargada de llevar a cabo la demolición se mostraban sorprendidos y se limitaban a recalcar, al igual que la propiedad, que «se hizo punto por punto» lo que recogía el proyecto de demolición avalado desde el Juzgado. No obstante, agregaron, «vamos a hacer lo que dicte la jueza».

Seguridad estructural

La magistrada, por su parte, apunta en el auto que «no cabe duda alguna de que se ha llevado a ejecución el proyecto de demolición, junto con su modificado», pero indica también que algunos elementos siguen en pie. Señala, asimismo, que ni el Consistorio llanisco ni los impulsores de la obra «promovieron incidente alguno para demostrar la imperiosa necesidad de esas variaciones», pese a que considera que les corresponde a ellos «justificar que la demolición comporta un grave riesgo para la seguridad estructural del edificio».

Contra este auto dictado el pasado 11 de diciembre cabe recurso de apelación, aunque la propiedad del hotel llanisco todavía está decidiendo, asesorada por sus abogados, qué pasos seguir.

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