Llanes y Ribadesella insisten en que la limpieza de playas no les corresponde

Limpieza previa a esta Semana Santa, todavía a cargo de Cogersa, en la playa de Santa Marina de Ribadesella. /  NEL ACEBAL
Limpieza previa a esta Semana Santa, todavía a cargo de Cogersa, en la playa de Santa Marina de Ribadesella. / NEL ACEBAL

A partir del 1 de junio los concejos tendrán que adecuar sus arenales, una situación que «asfixia» las cuentas en los ayuntamientos del Oriente

G. POMARADA / L. RAMOS LLANES.

Los concejos costeros afrontan este año su primera temporada al frente de la limpieza estival de playas entre el enfado y la preocupación. Cogersa trasladaba a los municipios asturianos el pasado otoño que desde este verano no prestará el servicio en los arenales, un inminente cambio que los ayuntamientos del Oriente, con más de medio centenar de playas, otean haciendo números. «Solo lo del verano nos cuesta 40.000 euros, las de toda la temporada 100.000 euros», explica la alcaldesa riosellana, Charo Fernández (Foro), una de las representantes municipales con mayor disposición a «dar un puñetazo en la mesa» y que todos los ayuntamientos se unan «para combatir» la nueva situación. «Los municipios siempre somos los que acabamos pagando con todo, soportamos con nuestro superávit los desmanes del resto de administraciones. No solo no nos corresponde, sino que tenemos que pedir permiso a Costas para cualquier cosa que queramos hacer en la playa y pagar una tasa», lamenta.

La ley de bases del régimen local, apunta la primera edil, fija que «la recogida y tratamiento de residuos» en municipios con menos de 20.000 habitantes -como es el caso de todos los de la comarca- corresponde a la diputación o entidad equivalente, en el caso asturiano el Principado. Las limpiezas de arenales «no son competencias directas, los ayuntamientos estamos llegando a un punto en el que al final habrá que acabar prescindiendo de algunos de los servicios, pues no se puede hacer todo», respalda desde Llanes el concejal de Playas, Javier Ardines (IU). El concejo llanisco, con cerca de cincuenta kilómetros de costa, «es uno de los más afectados», recuerda el edil.

Frente al malestar reinante, los plazos impuestos por el Principado siguen su curso y el 1 de junio el mantenimiento de arenales será competencia de los ayuntamientos. Cogersa, por su parte, realizará la limpieza pre estival de finales de mayo. A menos de dos meses de esa fecha, los consistorios se afanan en terminar a tiempo las bases para sacar a licitación los contratos. «Sacaremos pliegos la semana que viene ya, porque sino no nos da tiempo», apunta Charo Fernández. En Llanes -sin interventor desde hace cuatro meses, lo que paraliza la actividad económica municipal- estiman en «60.000 euros» el coste del servicio, que tienen previsto encargar a una empresa externa. Lo mismo ocurrirá en Caravia, donde la alcaldesa Salomé Samartino (PP) se ha encontrado con una traba extra, la dificultad para encontrar a una empresa, pues «nadie va a comprar una máquina para un año».

En Colunga y Ribadedeva también planean recurrir a empresas ajenas a los ayuntamientos para acometer las tareas de limpieza. El alcalde ribadedense, Jesús Bordás (PSOE), apunta a que en su caso no será un «presupuesto desorbitado al tener una sola playa». Por su parte el también socialista Rogelio Pando, regidor de Colunga, baraja una cifra de entre «50.000 y 60.000 euros». Reconoce que prestar el servicio pone al consistorio en una situación «complicada», pero «las playas no accesibles» ya corrían a cargo del Ayuntamiento anteriormente. Además, recuerda que está prevista una subvención autonómica, que estima en «14.000 euros».

La subvención es precisamente una de las críticas que lanzan desde consistorios como Ribadesella, Caravia o Llanes por la dilación en la percepción de fondos. «En la Federación Asturiana de Concejos (FACC) no hay todavía ninguna resolución firme al respecto, ni tampoco sabemos si finalmente el Principado nos financiará», señala Ardines. «Tenemos que sacarlo a licitación ya, no podemos esperar a que la consejería se decida», añade Fernández. Por su parte, Samartino calcula que en su caso serán 6.000 euros de ayuda. «Los ayuntamientos siempre salimos perdiendo porque las subvenciones son menores de lo que cuesta el servicio», sostiene. Es por ello que insta a «dar una vuelta a la financiación de los ayuntamientos turísticos». «En un municipio turístico como Ribadesella, los ciudadanos se cuadriplican en determinadas fechas y por ellos no recibimos nada», respalda Fernández, que recuerda que cada año se recogen toneladas de basura de la playa. «Este año llevan mil, que llega a través del río de los concejos de montaña», afea.

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