Sol, lluvia, frío y viento por San José

Los tres ramos, de rosquillas y pan artesanal, a su paso por las calles de la villa de Posada. /  G. F. B.
Los tres ramos, de rosquillas y pan artesanal, a su paso por las calles de la villa de Posada. / G. F. B.

En el desfile folclórico matinal participaron la banda de gaitas de Villaviciosa, tres ramos y las mozas de llanisca Pese a la cambiante climatología, la fiesta en Posada resultó vistosa y concurrida

GUILLERMO FERNÁNDEZ LLANES.

En una mañana de muy variada climatología, con nubes, lluvia, sol, frío y viento racheado, los vecinos de Posada la Vieja homenajeaban ayer a San José. El desfile folclórico matinal recorrió las calles de la villa y la eucaristía se celebró en interior de la iglesia parroquial y no en el altar de campaña ubicado en la vega del Torrexón. Julián Herrero, a la gaita, y su hermana Conchita al tambor, cumplían dos décadas ininterrumpidas lanzando notas de asturianía a los cuatro vientos en la fiesta de Posada. Y la joven Eva Herrero Morán debutaba tocando el tambor para guiar con acompasado ritmo los cánticos de las mozas vestidas de llanisca.

La mañana festiva en Posada se iniciaba con un interminable pasacalles a cago de la banda de gaitas de Villaviciosa 'El Gaitero'. La agrupación, de la que formaban parte once gaiteros y siete percusionistas, actuaba bajo la batuta de Dani Álvarez. Desde la recoleta capilla de San José, levantada en 1879 y reformada en 1996, se iniciaba el desfile folclórico encabezado por la banda de gaitas maliaya.

Por detrás de los gaiteros se hacían visibles tres ramos repletos de rosquillas y pan artesanal. El de los críos iba a hombros de Eros Gutiérrez, Lucas Sánchez y los hermanos Iyán y Nel Díaz. El de los jóvenes lo trasladaban Fernando Herrero, José Manuel Fernández y los hermanos Fran y Jesús Sustacha. De llevar la pirámide de pan de los veteranos se encargaban Carlos Villa, Guillermo de la Vega, Álvaro Gutiérrez y Sergio Llano. A continuación aparecían más de medio centenar de niñas y mozas de llanisca, batiendo sus panderetas al ritmo del tambor en manos de la debutante Eva Herrero.

Sin misa de campaña

De camino hacia la iglesia para recoger la imagen de San José, la lluvia tomaba relevo al sol. Con buen criterio, la comisión de fiestas y el párroco, Aurelio Burgos, decidían celebrar la eucaristía en el templo de Santa María y suspender la prevista misa de campaña. La función religiosa contó con el acompañamiento vocal del coro 'Sonrisas y Armonía', dirigido por la entusiasta Pilar Sampedro y formado por vecinos de Posada y Nueva.

Al término de la misa se celebró un festival folclórico en el que los niños bailaron la jota de Leitariegos, el Quirosanu y el Trepeletré, mientras que los mayores interpretaban la Bomba, las jotas de Cadavedo y el Cuera, el Xiringüelu de Naves y el Pericote. Acompañando al alcalde de Posada, Miguel Villaverde, se encontraba José Manuel Fernández Pérez, pregonero oficial de La Regalina, de Cadavedo, fiesta hermanada con las que se celebran en la villa de Parres Piñera.

Por la tarde continuaba lloviendo y bajo una carpa de más de mil metros cuadrados estaba previsto celebrar la verbena. El broche de oro a las fiestas de San José en Posada la Vieja, el lugar que dio origen a la actual villa, con la actuación de dos grupos musicales de primer nivel, las orquestas Panorama y Tequila.

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