La Mancomunidad desaloja el matadero de Margolles, en Cangas de Onís

Dos agentes de la Guardia Civil en el matadero de Margolles, de donde se desalojó ayer a la empresa que lo gestionaba. / JUAN LLACA
Dos agentes de la Guardia Civil en el matadero de Margolles, de donde se desalojó ayer a la empresa que lo gestionaba. / JUAN LLACA

Tras un intento frustrado en 2015, el ente expulsa del macelo al empresario que lo gestionó desde hace trece años con dos empresas distintas y cumple así un auto judicial

TERRY BASTERRA CANGAS DE ONÍS.

Tras un intento frustrado el 1 de abril de 2015, ayer sobre las 11 horas comenzaba el desalojo definitivo del matadero de Margolles. La Mancomunidad de Concejos del Oriente, titular de la instalación, procedió a dar cumplimiento a un auto del Juzgado de lo Contencioso Administrativo Número 6 de Oviedo en el que se le autorizaba a expulsar del macelo al gerente de la empresa que lo gestionaba en la actualidad, Mafrimargo-5 S.L., que es el mismo que dirigía la compañía que se hizo cargo del matadero desde el 2004, Frigoríficos del Nalón S.L.

Los alcaldes del Oriente emitieron ayer un escueto comunicado conjunto en el que indicaban que el contrato de gestión había sido declarado extinto -finalizó el 14 de diciembre de 2014- y que «por incumplimiento del plazo estipulado» procedían a resolverlo.

Para evitar que se repita lo sucedido en 2015, cuando el gerente de la instalación se negó a entregar las llaves del macelo a los representantes de la Mancomunidad, en la jornada de ayer varias dotaciones de la Guardia Civil y de la Policía Local de Cangas de Onís se desplazaron hasta el macelo. Eran cerca de una quincena los efectivos policiales que acudieron al lugar. En esta ocasión el gerente no se opuso al desahucio y por la tarde el personal judicial acabó de realizar el inventario y un cerrajero cambió las cerraduras del macelo.

Varias patrullas de la Guardia Civil y la Policía Local acudieron a hacer efectivo el auto judicial

El gerente desalojado comunicó ayer que ha iniciado acciones judiciales contra el presidente de la Mancomunidad por ordenar la expulsión de las instalaciones de Mafrimargo-5 S.L. y sus trabajadores. Julio Díaz manifestó que son siete empleados los que se ven afectados y van a perder su fuente de ingresos, aunque confía en que la justicia dictaminen que dependen del ente supramunicipal. También indicó que, en caso de que los tribunales le den la razón, Díaz avanza que reclamará una indemnización a la Mancomunidad por daños y perjuicios. Lo que tiene claro el gerente es que, independientemente de en qué sentido falle la justicia, «después de lo de hoy yo no vuelvo aquí», como reiteró en varias ocasiones.

«A Gijón o Mieres»

Tras conocer la empresa que era expulsada del matadero de Margolles, dio aviso a los clientes que tenían piezas para retirar para que pasasen a por ellas. Durante la mañana de ayer eran varios los carniceros, ganaderos y particulares que acudieron a recoger los animales despiezados. La preocupación entre los usuarios era patente y las dudas les asaltaban. Y es que ahora van a tener que llevar las reses a matar «a Gijón o Mieres».

«Nos preocupan los puestos de trabajo que se van a perder, pero también nos vamos a quedar sin este servicio en un sitio que además está muy bien ubicado para la gente del Oriente. Pensamos que se tendría que haber buscado una manera de mantener el servicio, incluso que sea la propia Mancomunidad la que lo gestione», valoraban Saturnino Rodríguez Galán, Amador Espina Suárez y Manuel García Faza mientras esperaban a que los operarios sacasen de las cámaras y despiezasen el toro que habían llevado hace unos días y que no tenían que recoger hasta hoy, pero con el desalojo acudieron ayer a por él tras ser avisados desde el macelo.

Ahora queda en el aire el futuro de esta instalación construida en terrenos municipales del Ayuntamiento de Cangas de Onís con fondos del Principado y propiedad de la Mancomunidad de Concejos del Oriente. De hecho la continuidad del matadero es el único motivo por el que este ente sigue activo y no se ha disuelto ya como acordaron los alcaldes hace unos años. El matadero daba un servicio importante a los ganaderos y carniceros de la zona. En 2013 se despiezaron en Margolles cerca de 800.000 kilos de carne. El cierre coincide además en una época en la que muchos particulares aprovechan para realizar la matanza del cerdo o de alguna cabeza de ganado vacuno, por lo que son numerosas las personas del Oriente que se ven afectadas por la pérdida de este servicio. Queda por ver si hay alguna sociedad interesada en gestionar este matadero y qué administración se hace cargo de su titularidad, en caso de que finalmente se disuelva la Mancomunidad.

En el supuesto de que alguien quiera prestar este servicio deberá realizar una inversión de varias decenas de miles de euros para adaptar las instalaciones a las nuevas normas sanitarias que entrarán en vigor el próximo año. Mataderos como el de Pravia valoran cerrar sus puertas al no serle rentable esta inversión. Cada vez son menos los macelos que quedan en la región.

Más noticias

Fotos

Vídeos