La mancomunidad pequeña impulsa la recuperación del matadero de Cangas

El matadero de Margolles permanece cerrado y vigilado por guardias de seguridad. / NEL ACEBAL
El matadero de Margolles permanece cerrado y vigilado por guardias de seguridad. / NEL ACEBAL

El ente supramunicipal integrado por Cangas, Onís y Amieva ha solicitado a los concejos mancomunados la cesión o venta de la instalación

GLORIA POMARADA BENIA.

Los municipios de Cangas de Onís, Amieva y Onís se resisten a renunciar al matadero comarcal, clausurado el pasado 9 de noviembre por la Mancomunidad de Concejos del Oriente. En una carta conjunta remitida este lunes, los tres alcaldes instan al ente en el que se integran los trece concejos orientales a «desafectar el edificio» y proceder a su «inscripción en el registro de propiedad» en «el plazo más corto posible».

La fórmula propuesta por la Mancomunidad de Concejos de Cangas de Onís, Amieva y Onís, conocida como la mancomunidad pequeña, pasa por la «cesión o venta» del macelo con el fin de «desarrollar en él proyectos» promovidos por la propia entidad supramunicipal. «Pedimos que nos lo cedan o lo saquen a subasta pública para comprarlo y ver qué podemos hacer con él», explica el presidente del ente y alcalde de Onís, José Manuel Abeledo. Con esa propuesta se presentaron los ayuntamientos de Cangas de Onís, Amieva y Onís -gobernados por Partido Popular, Foro y PSOE respectivamente- a la reunión celebrada el pasado 16 de noviembre entre los trece concejos que integran la Mancomunidad del Oriente. En ese encuentro, el eje central del debate fue precisamente el futuro del matadero, pero ninguno de los diez municipios restantes manifestaron su interés en el proyecto, indican desde la mancomunidad pequeña.

Se da la circunstancia de que el macelo era el único escollo que impedía la disolución de la Mancomunidad del Oriente, que tras cinco años de trámites afronta ahora su definitiva liquidación. Hace apenas dos meses, los regidores orientales señalaban en este periódico «la mala gestión» del ente como causa principal de su fracaso. En la primera línea de los quebraderos de cabeza de esta figura jurídica se situaba la instalación de Margolles, administrada desde hace trece años por un empresario al que los concejos ya habían intentado apartar de la gestión del matadero en un intento frustrado de clausura en abril de 2015, tras declarar extinto el contrato un año antes. Ante la negativa del gerente de Mafrimargo-5 S.L de abandonar el macelo, la Mancomunidad procedió al desalojo del mismo hace dos semanas, orden judicial en mano y respaldados por varias dotaciones de la Guardia Civil y de la Policía Local de Cangas de Onís.

Impedir que «muera»

La mancomunidad pequeña insta ahora a «buscar salidas» que permitan que el matadero «no muera». Una de esas opciones acordadas por los tres municipios, explica el alcalde de Onís, es la de recuperar el proyecto promovido hace una década por el entonces presidente de la Mancomunidad del Oriente, Alejandro Reimóndez.

El plan pasaba entonces por habilitar en la instalación de Margolles un polígono agroalimentario, con capacidad para albergar industrias de transformación y una plataforma logística. «Queremos ver los usos que se le puede dar para abrirlo con otro tipo de formato», señala Abeledo. El servicio, insiste, debería prestarse «con una sala de depuración y un envasado en condiciones». Respecto a la gestión del macelo, la mancomunidad pequeña apuesta por el momento por «involucrar a todas las partes» y confía en que, de llegar a la venta, el precio sea asumible. No obstante, la opción que Cangas de Onís, Amieva y Onís ven con mejores ojos es la de la cesión del inmueble por parte de sus concejos vecinos. «Es un servicio necesario para profesionales y particulares del Oriente», recuerda el regidor de Onís. Actualmente, los ganaderos y carniceros tienen que desplazarse a los macelos de Gijón y Mieres, lo que supone un sobrecoste de más de 50 euros por res, según fuentes del sector cárnico.

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