Mariño: «Llego a Covadonga con mucha ilusión y en paz»

El sacerdote avilesino Adolfo Mariño asumió ayer el cargo como abad de Covadonga en una sencilla ceremonia. / NEL ACEBAL

El avilesino tomó posesión del cargo en una sencilla ceremonia, como él mismo pidió | El arzobispo de Oviedo conminó al sacerdote a «cuidar bien del pulmón de la diócesis» asturiana, que en 2018 celebra un siglo de la coronación canónica de La Santina

LUCÍA RAMOS COVADONGA.

Nueva etapa en uno de los mayores polos de atracción de visitantes de Asturias. El Santuario de Covadonga estrenaba ayer nuevo abad, y lo hacía con una ceremonia sencilla, tal y como pidió el elegido para el cargo, el ya ex párroco de San José, en Gijón, Adolfo Mariño Gutiérrez. Como señaló el propio arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, encargado de presidir la eucaristía, los fieles que a lo largo de la mañana peregrinaban hasta el Real Sitio se encontraron, por sorpresa, con la toma de posesión del nuevo abad y decidieron quedarse para presenciar el histórico momento.

«Vengo a Covadonga con mucha ilusión y muy en paz. Con mucha ilusión porque éste es un lugar emblemático para toda la Iglesia asturiana, es el pulmón de nuestra diócesis. Y con mucha paz por asumir esta responsabilidad desde la libertad y desde el mandato que el obispo me pidió un día», manifestaba el sacerdote avilesino a EL COMERCIO momentos antes de que diese comienzo el oficio religioso. Quien estuviese durante catorce años al frente de una de las principales parroquias gijonesas, aseveró, asimismo, que no tiene en mente llevar a cabo grandes cambios. «Lo primero que se hace en una parroquia es observar, mirar un poco lo que hay. No lo voy a hacer yo solo, pues somos un grupo de tres canónigos, y entre todos iremos haciendo frente a lo que este santuario vaya demandando», indicó. Mariño insistió en que «no se puede venir aquí y empezar como si fuera de nuevo. En primer lugar, porque hubo una labor del abad anterior muy interesante y muy buena, como de los anteriores también. Siempre digo que somos eslabones de una cadena y vamos poniendo nuestro granito de arena», apostilló.

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El nuevo abad del Cabildo de Covadonga y vicario del Real Sitio recalcó cómo a diferencia de lo que ocurre en las parroquias al uso, donde la comunidad es más estable, por el Santuario pasan «miles de personas a diario solo en el verano. Aquí lo que prima es llevar a cabo un acercamiento a la gente, una labor puntual, ayudar a quienes nos visitan a entrar en contacto con el Señor por medio de la Virgen María. Esto es una gran parroquia donde todo el mundo entra, esta mañana mismamente me encontré con coreanos, vietnamitas y latinoamericanos, entre otros, pero después cada uno regresa a su lugar, que es realmente donde se tiene que vivir la vida de comunidad. Aquí a coger fuerzas y allí a poner la misma disposición de sus comunidades», señaló.

«Ésta es una gran parroquia adonde muchos vienen a coger fuerzas para emplearlas en sus comunidades» | También fue nombrado canónigo el párroco de Amieva y Ponga, el joven Alejandro González

El de Mariño no fue el único nombramiento de ayer, pues también tomó posesión de su nuevo cargo como canónigo de Covadonga el joven párroco de Ponga y Amieva, Alejandro González Alonso. Lo hizo «un poco nervioso», pues hace apenas tres años que fue ordenado sacerdote, pero sobre todo «con muchas ganas de seguir aprendiendo y de crecer personal y sacerdotalmente. Además, tengo un gran equipo de compañeros que me da mucha garantía de que pueden salir cosas muy positivas», agregó.

«Persona entrañable y de fe»

El arzobispo de Oviedo, por su parte, recordó que Covadonga es «el corazón de la diócesis y, por la belleza del entorno, la historia larga que contiene y la referencia religiosa en la que todos los reconocemos, es un lugar sumamente querido que debemos cuidar de una manera especialísima». Se refirió a Mariño como «una persona muy entrañable, de gran humanidad y profunda fe que tiene una proyección pastoral importante como ya demostró en las parroquias por las que fue pasando desde que es sacerdote. Nos parecía que podía ser la persona adecuada para iniciar una nueva etapa sin que esto signifique que todos los anteriores no hayan hecho, cada uno con su estilo, cosas preciosas», recalcó.

Con todo esto, Sanz Montes se mostró convencido de que tanto Adolfo Mariño como Alejandro González harán un buen papel de cara un año tan importante para el Real Sitio como es el 2018. «A punto de comenzar un Año Jubilar Mariano y el centenario de la coronación canónica de La Santina, esperamos mucho de vosotros», manifestó.

Al acto, en el que no pudo estar presente el ex abad, Juan José Tuñón, sí acudieron el alcalde y la teniente de alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro y Marifé Gómez.

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