«Nuestros mayores son la esencia de esta tierra»

Pacita Martino y Ramón Cavielles, con sus premios Paisanos del Año. / NEL ACEBAL
Pacita Martino y Ramón Cavielles, con sus premios Paisanos del Año. / NEL ACEBAL

Hortensia González Guanes tuvo, por cuarto año consecutivo, el mejor lote de estos frutos, mientras que el premio de la huerta fue para María Dolores Álvarez Parres homenajeó a Pacita Martino y Ramón Cavielles, Paisanos del Año, en el XXVII Certamen de la Castaña

LUCÍA RAMOS ARRIONDAS.

«No dejar de trabajar durante todo el año para tratar de traer siempre algo innovador y sorprendente». Ese es el secreto de la parraguesa Hortensia González Guanes para hacerse una y otra vez con el primer premio del Certamen de la Castaña que desde hace 27 años se celebra en Arriondas. Ayer lo volvió a conseguir, por cuarto año consecutivo, gracias a un llamativo puesto en el que estuvieron presentes las 74 variedades de este fruto otoñal que ella y su familia cultivan. «En realidad son 73, pues las número 74 son de chocolate», bromeaba una de las nietas de la agraciada. Y es que la de las castañas es una pasión que las hijas y los nietos de Hortensia heredaron, colaborando desde niños en la producción de las mismas.

Durante la jornada de ayer, día grande del certamen, la capital parraguesa recibió a cientos de personas que durante buena parte del día abarrotaron la plaza de Venancio Pando y sus alrededores. Tras una mala cosecha debido a la escasez de lluvias, los productores asistentes al encuentro solo pusieron a la venta 2.000 kilos de castañas, las cuales además cotizaron a un precio más alto que en años anteriores: a partir de cuatro euros el kilo de castaña normal y a partir de cinco el de valduna. No obstante, las ventas se sucedieron a buen ritmo durante todo el fin de semana. «La gente tiene ganas de ellas y las siguen comprando. Quizás cogen menos cantidad que otros años, pero se está vendiendo bien», indicaban María Ángeles Recio y Luisa Alonso, de la localidad canguesa de Busto Vela. Reconocían, eso sí que «esta temporada hay bastantes con bicho, así que en vez de un kilo, damos algo más para compensar». También en el puesto de Hortensia González Guanes iba bien la venta. «Trajimos trescientos kilos y ya solo nos quedan unos pocos», indicaba la productora, pasado el mediodía de ayer.

Pese a que el certamen estuviese dedicado a ella, la castaña tuvo ayer que compartir protagonismo con quienes resultaron ser los verdaderos reyes de la jornada, Pacita Martino Fernández (Soto de Dueñas) y José Ramón Cavielles (Prunales), nombrados Paisanos del Año por el Consistorio parragués. De esta forma, el concejo pretende reconocer «la labor larga y continuada de los hombres y mujeres que a lo largo de su vida hicieron de Parres un lugar mejor. Nuestros mayores son la esencia de esta tierra», manifestaron desde la organización.

Minutos antes de recoger el premio, rodeados por sus seres queridos, ambos homenajeados reconocían estar «un poco nerviosos», pero sobre todo «contentísimos». De hecho, Cavielles se emocionaba al recordar todas las felicitaciones y palabras de cariño recibidas en los últimos días. «Nunca pensé que me conociese tanta gente y mucho menos que me tuviesen tanto aprecio. Esto es algo muy bonito», reconocía este parragués que tras varios años buscándose la vida en las Cuencas decidió hace más de medio siglo regresar a su tierra para no marchar ya nunca más.

Pacita, por su parte, recalcó cómo nació, se crió, creó una familia y todavía vive en la misma quintana de Soto de Dueñas. «La vida en el campo es muy dura y a mí me tocó hacer prácticamente de todo», indicó, y recalcó que siente «mucha pena» por la despoblación que la zona rural de Asturias sufre desde hace tiempo.

Precisamente la despoblación del campo, y con ella la pérdida de tradiciones y la entrada en los pueblos de animales como el jabalí, fue uno de los temas centrales del pregón que ofreció Joaquín Vázquez González, presidente de la Cooperativa de Agricultores de Gijón. Aprovechó también para anunciar que la entidad dispondrá pronto de una nueva sede en el Oriente, emplazada en Arriondas.

Ya por la tarde, el recinto del certamen acogió el XXV Concurso de Escanciadores de Arriondas, del que se proclamó vencedor, por un ajustadísimo resultado, Jeison Franco, camarero en El Madreñeru de Pola de Siero. En segundo puesto quedó Salvador Ondo, de El Mallu de Gijón, pero debido a que durante las diferentes competiciones acumuló un mayor número de puntos, fue él quien se proclamó Campeón de Asturias de Escanciado.

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