Mestres alardea de tradición

El chigre del mercáu tradicional se ubicó bajó un hórreo. /  E. C.
El chigre del mercáu tradicional se ubicó bajó un hórreo. / E. C.

La localidad piloñesa celebró un destacado mercado que sirvió de preámbulo al Festival de la Avellana que hoy tiene lugar en Infiesto

ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

Un mercáu como los de antes. Con el olor a la pólvora de los voladores, a rosquillas, boroña y quesos. Con buen ambiente y un chigre que no podría ser más típico, puesto que se ubicaba bajo un horréo. Y todo ello enmarcado en el conjunto de pequeñas casas, de aspecto tradicional, que conforman la localidad de Mestres, núcleo que se prolonga desde la villa de Infiesto, habiéndose convertido ya en parte de ella.

Fue una nueva edición del Mercáu Tradicional. Y no dejó a nadie indiferente. Para confirmar ese ambiente típicamente asturiano, también el orbayu quiso estar presente, a primera hora de la mañana. Más que molestar, supuso un perfecto aliado para que no faltase detalle en esta estampa asturiana.

Los múltiples puestos se repartían entre las estrechas calles dispensando productos artesanos de todo tipo. No faltaban aquellos que ofrecen alimentos muy apetecibles, como boroña, quesos, embutidos y dulces de todo tipo. Tampoco las denominadas patatas tornado, que se han puesto de moda y cuentan con una alta demanda.

Antes del pregón llegó el tren turístico, que enlaza el centro de Infiesto con Mestres, y que supone un gran atractivo para el público, especialmente para los más pequeños, que disfrutan al máximo con cada viaje.

La encargada de la lectura del pregón fue Raquel Cuyar, que ofreció unas emotivas palabras, a veces al borde de las lágrimas, relatando momentos de su vida familiar y su llegada y asentamiento en Mestres, desde su Riofabar natal.

El alcalde de Piloña, Iván Allende, reflejó el cariño de todos los presentes hacia la pregonera, y afirmó que «la historia de un pueblo está formada de pequeñas historias de todas las familas que lo conforman, momentos que van y que vienen y que nos dejan muchos recuerdos». Tanto el regidor, como la pregonera, tuvieron palabras de agradecimiento para el gran trabajo desarrollado por la asociación cultural de Mestres, colectivo organizador del evento.

Por la tarde, a partir de las cinco, llegó uno de los momentos más esperados con la representación teatral ofrecida por el grupo Ensin Reparu. Una vez más no defraudó al público asistente, que pudo reír largamente con las excelentes representaciones de los actores locales.

Ofrenda a la Virgen

A las seis de la tarde se desarrolló en el santuario de La Cueva la ofrenda del fruto a la Virgen, un acto en el que estuvieron presentes los responsables municipales junto a los avellaneros de esta edición y el pregonero, el empresario piloñés José Ramón Ramón Cortina.

El cierre de la fiesta en Mestres llegó con una verbena nocturna, prolongando así la senda de celebración abierta en la noche del viernes por la orquesta espectáculo Panorama.

Como suele ocurrir en las actuaciones de esta orquesta, fueron cientos de personas las que se congregaron en la plaza del Mercado para disfrutar de la velada musical hasta bien entrada la madrugada.

Esta mañana, a partir de las diez, abrirá el recinto del Festival de la Avellana con más de seis toneladas de fruto a la venta. El buen pronóstico meteorológico y la destacada cosecha de este año animarán la presencia de miles de personas en la villa. El pregón se desarrollará a partir de las doce del mediodía y, acto seguido, comenzará la entrega de premios. Por la tarde tendrá lugar el I Encuentro de Bandas de Gaitas de La Avellana.

Al evento ha confirmado su asistencia el director general de Desarrollo Rural y Agroalimentación, Jesús Casas.

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