Las mujeres de la playa de La Atalaya despiden el verano con cena y viaje en el tren turístico

Foto de familia de las habituales de la riosellana playa de La Atalaya. /  J. G.
Foto de familia de las habituales de la riosellana playa de La Atalaya. / J. G.

JUAN GARCÍA RIBADESELLA.

Las habituales de la playa de La Atalaya han despedido el verano y lo han hecho a lo grande, en un tuneado tren turístico y con su tradicional cena de hermandad, celebrada el pasado jueves en Sidrería La Guía. A la cita acudieron 37 sirenas de todas las edades, casi cuarenta 'atalayeras' que, antes de sentarse a la mesa para disfrutar de ricas viandas, completaron varias vueltas por el casco urbano de la villa a bordo de un tren turístico ornamentado para la ocasión con motivos muy playeros: toallas, chanclas, gorros, bolsas, esguileros, conchas, cangrejeras,... de todo un poco.

Aunque el verano ya lo han dejado atrás, muchas aún siguen aprovechando el generoso veranillo de San Miguel con el que las ha deleitando un mes de septiembre que hoy se termina. Algunas aspiran a dar continuidad a los baños de sol y agua marina durante varios días más en el mes de octubre. Y las más optimistas no descartan agradecer el veranillo de San Martín, metidas en noviembre.

Lo que esperan todas ellas es un buen servicio de playa para la próxima temporada. Agradecen la caseta de sanitario público instalada este año, pero lamentan que solo se pueda utilizar los sábados, domingos y festivos, los días en los que La Atalaya cuenta con servicio de vigilancia. La llave de esa caseta está en manos del socorrista y solo se puede utilizar cuando este se encuentra en la playa. Piden un protocolo de uso diferente y la mejora de la ducha. Ahora solo esperan que sus deseos estivales se cumplan.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos