El Museo de Covadonga expondrá las pinturas de la monarquía «en un mes»

Sala con las obras de la monarquía asturiana que abrirá al público «a finales de febrero».
Sala con las obras de la monarquía asturiana que abrirá al público «a finales de febrero». / NEL ACEBAL

La sala de la planta baja se renueva para albergar la colección inédita y en otoño está prevista la reforma integral del conjunto

GLORIA POMARADA COVADONGA.

Los doce cuadros recientemente restaurados de la monarquía asturiana, nunca antes expuestos, están próximos a su puesta de largo ante los visitantes del Real Sitio. El Museo de Covadonga es objeto este año de una intervención destinada a renovar las instalaciones, cuya primera fase culminará «entre finales de febrero y principios de marzo», explica el abad Adolfo Mariño.

Estas últimas semanas, el espacio museístico ubicado en el ala izquierda de la Escolanía ha sido revisado por los técnicos para fijar las intervenciones necesarias. «El Museo se renueva para la exposición», explica el abad. En concreto, los trabajos se centran en la primera planta de la instalación, donde ya estaban expuestas cinco de las diecisiete obras de la colección de la monarquía asturiana. La sala, de más de 270 metros cuadrados, lleva clausurada desde el pasado octubre, y las piezas permanecen desde entonces depositadas en los fondos del Museo.

También la segunda planta del centro museístico está cerrada desde la misma fecha, si bien las obras a esta zona no llegarán «hasta octubre o noviembre, una vez pase la Santina», explica Mariño. El 8 de septiembre será el día grande de la celebración del centenario de la coronación de la Virgen y, antes de esa fecha, resultaría imposible acometer la reforma prevista, indican.

La intervención estará financiada por la Fundación Masaveu y en Covadonga confían en que permita convertir al Museo en un espacio de exposición permanente para las obras de mayor relevancia artística de los fondos, más allá de los exvotos. «No tendrá nada que envidiar a otros museos», explican desde el Real Sitio. Las cifras de visitantes del Museo, abundan, ya avanzan en ese sentido. En los diez meses que permaneció abierto en 2017 alcanzó los 15.372 usuarios, un 2,5% más que en todo el año previo.

La restauración de los cuadros que saldrán a exposición pública en un mes perseguía también ese objetivo de atracción turística. La colección pictórica permanecía depositada en Covadonga desde que el Museo del Prado la cediese a finales del siglo XIX. En estos últimos 150, años el paso del tiempo había hecho mella en su conservación: los lienzos presentaban incluso desgarros y la humedad había afectado a los marcos. Sin embargo, tras la restauración efectuada en los últimos meses por un equipo de cuatro restauradores supervisados por una profesional del Museo del Prado, esta colección encargada por la reina Isabel II a José Madrazo ha vuelto a recobrar su esplendor.

El proyecto supuso una inversión de 43.000 euros aportados por el Principado, una de las primeras partidas que el Gobierno autonómico destina al Real Sitio en el año de su triple centenario. A esta intervención se suma por el momento el arreglo de la cubierta de la oficina de turismo. Asimismo, la consejería de Infraestructuras anunciaba esta misma semana que acometerán las obras de reparación del firme en la explanada. La actuación estaba contemplada en los presupuestos regionales, que no fueron aprobados por la Junta, y a ella estaba consignada una cuantía de 300.000 euros. Ese importe es el que Infraestructuras prevé encajar en la ley de crédito extraordinario.

Tradición de mecenazgo

La de la explanada a cargo del Principado, un proyecto de eliminación de barreras arquitectónicas en el acceso a la Santa Cueva que realizará el Arzobispado y la remodelación integral del Museo son, hasta la fecha, las obras confirmadas para los próximos meses.

A finales de 2017, el abad Adolfo Mariño expresaba en este periódico el deseo de que el sector privado se sume a la financiación de las actuaciones necesarias para la celebración del centenario. En la misma línea apuntan desde el Principado, que mantiene abierta una segunda ronda de contactos con empresas y fundaciones para atraer a posibles mecenas.

La aportación particular tiene honda tradición en Covadonga. La corona de la Santina fue forjada hace cien años con joyas y oro procedentes de donaciones. El material sirvió entonces para construir un tríptico en oro y plata, con la imagen de la Virgen coronada, que hacía las veces de caja fuerte, elemento que no ha llegado hasta nuestros días. Lo que sí se conservan son las numeras ofrendas de los devotos de la Santina, desde alianzas y piezas de marfil hasta elementos más sentimentales, como chupetes o patucos de bebé. Para contemplar estos curiosos elementos, no obstante, habrá que esperar hasta la remodelación integral prevista para el próximo otoño.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos