La naturaleza como recurso

Los participantes del curso visitaron el mirador del Fito. / JUAN LLACA

La UNED muestra en su curso de verano cómo el ser humano aprovechó las sierras litorales del Oriente en su propio beneficio

LAURA CASTRO ARRIONDAS.

'Las sierras litorales del Oriente de Asturias: paisajes y pueblos'. Este es el nombre del curso de verano ofertado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en el Oriente asturiano. La idea es que los participantes entiendan la geografía como «una ciencia integradora de otros elementos como la climatología, la biología o el ámbito social. El ser humano tiene un largo recorrido en el aprovechamiento de las formaciones montañosas y la explotación histórica de los recursos que ofrecen», explica Gonzalo González, codirector del curso. Las comunidades rurales desarrollan constantemente estrategias para 'manejar' el territorio que les rodea y crear un «magnífico ejemplo de paisaje cultural rural».

El curso se inició el pasado lunes con la historia del queso Cabrales y de su evolución de alimento de pastores a manjar real con Denominación de Origen. También le prestaron especial atención a los desfiladeros de los ríos Duje y Cares. Ayer, se centraron en la sierra del Sueve con un análisis general del paisaje desde el mirador del Fito para profundizar después en la ganadería montañesa. Aunque, sin duda, para González, lo más destacado del programa de ayer fue la visita a Cuevas del Agua. «La construcción de ese paso entre montañas afectó a la fauna de la zona, pero también es un ejemplo de cómo la naturaleza -en este caso, a través de la piedra caliza- ayudó al ser humano a la hora de explotar el valle del Sella», explicó. El curso finaliza hoy con la sierra del Cuera como lugar de estudio.

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