«El nombre de Ignacio Echeverría perdurará para siempre en Cangas»

Los familiares de Ignacio Echeverría, acompañados por representantes municipales y vecinos, descubren la placa. / FOTOS: NEL ACEBAL

La capital canguesa rindió homenaje al joven asesinado el pasado 3 de junio en el atentado terrorista de Londres, quien estaba muy vinculado al concejo

LUCÍA RAMOS CANGAS DE ONÍS.

«Un ejemplo de dignidad, valentía y heroísmo frente al terror criminal y cobarde». Con estas palabras se refería ayer al mediodía el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel García Castro, al joven Ignacio Echeverría Miralles de Imperial, asesinado el pasado 3 de junio en el atentado yihadista de Londres cuando intentaba defender a una persona que estaba siendo agredida por los terroristas. Enrique Echeverría Bengoa, abuelo del fallecido, fue profesor y director en el instituto laboral Rey Pelayo de la capital canguesa durante dieciocho años, por lo que su familia «creció, vivió y dejó una huella imborrable» en la misma, según apuntó Ángel Lueje, quien actuó como maestro de ceremonias del homenaje que el Ayuntamiento y más de doscientos vecinos rindieron a Ignacio.

Al mismo acudieron varios familiares del joven, entre ellos sus tíos Enrique, Aída y Juan Echeverría, para quienes esta parte del Oriente asturiano es su «casa» y donde pasaron «los mejores años» de sus vidas. Algo similar a lo que ocurría con el homenajeado, quien «no perdonaba unas Navidades o una Semana Santa sin venir a Cangas de Onís», según apuntó otra de sus tías, Maite Fernández, con quien pasaba temporadas en su casa de Sames, en el concejo cangués.

Eso sí, si había una cita que el joven tenía marcada a fuego en su calendario, esa era la de Las Piraguas. «Le encantaba, no se la perdía nunca, pues lo pasaba en grande con todos sus primos, que también son amantes del Descenso», indicó su tía. Porque si algo caracterizaba a Ignacio, aparte de la valentía y humanidad que demostró la fatídica noche del atentado, era su «amor por la familia. Le encantaba pasar tiempo con los suyos y, aunque él no tenía hijos, todos sus sobrinos le volvían loco. Jamás ponía una sola pega cuando sus hermanas le pedían que hiciese de canguro, todo lo contrario, lo pasaba estupendamente cuidando de los niños», rememoraba Maite Fernández.

Ignacio Echeverría

La ceremonia estuvo cargada de emotividad y muchos de los presentes, que abarrotaban el Salón de Plenos del Consistorio cangués, así como la entrada y los aledaños del mismo, no pudieron contener las lágrimas cuando Juan Echeverría tomó la palabra y recordó a su sobrino. «Ignacio, efectivamente, fue un héroe, pero yo le voy a recordar por cómo era: buenísimo y cariñoso», manifestó, con la voz rota por la emoción del momento.

También la diputada popular asturiana y teniente de alcalde de Cangas de Onís, Marifé Gómez, quiso dedicar unas palabras al joven, a quien muchos ya se refieren como 'el héroe del monopatín', alabando su valor desinteresado. «Con las manos armadas de un símbolo de diversión te enfrentaste a tres terroristas con puñales de muerte. En desventaja, tu monopatín se convirtió en espada de justicia. Frente a ti, tu enemiga: la sinrazón que siembra el dolor y la muerte. La barbarie del terrorismo. Tu razón: el proteger a un desconocido. Ese día se aunaron todos los valores que te caracterizaban. Arriesgaste tu vida y la perdiste por salvar la de otras personas, no cabe nada más extraordinario», señaló, e hizo hincapié en la importancia de que «jamás se olvide» el nombre de Ignacio Echeverría, quien, aseveró, «perdurará por siempre en Cangas».

Luz en la oscuridad

Gómez recalcó cómo «sin saberlo», la «ofrenda» del joven «fue vital para que otros pudieran salvar sus vidas. Generaste una luz en mitad de la oscuridad. Luz contra la ignorancia, la injusticia y la violencia, y aún perdiéndolo todo, las venciste. Eras un ser humano extraordinario, pero no sabías que ese día ibas a ser un héroe, nadie se prepara para eso». Echeverría, agregó, dejó «un mensaje claro: el no doblegarnos. No abandonar nuestros valores cediendo al miedo. No rendirse ante la tiranía. Que la libertad es más poderosa que el miedo».

González Castro, por su parte, apuntó que «ejemplos como el de Ignacio Echeverría merecen ser recordados siempre para guiar a todas las generaciones en la necesaria búsqueda de un mundo más justo en el que no tenga cabida la violencia. Pese al dolor de su familia, al que todos nos sumamos, el heroísmo de Ignacio permanecerá vivo con nuestro recuerdo agradecido y con el deseo de que no se vuelvan a repetir tragedias como la del pasado 3 de junio en Londres». El regidor cangués animó, asimismo, a «rebelarse contra la barbarie terrorista y apelar a los valores humanos más elementales para lograr el triunfo de la concordia sobre la sinrazón de los atentados. Estoy seguro de que entre todos, uniendo nuestras fuerzas y manteniendo siempre una convivencia colectiva de paz, conseguiremos imponernos a los violentos», sentenció.

A continuación, todos los presentes acompañaron a los familiares del homenajeado hasta las inmediaciones de la piscina municipal, donde sus tíos descubrieron una placa en su honor mientras sonaba la gaita y eran liberadas varias palomas.

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