Las obras de ensanche del Desfiladero de La Hermida se reanudan este lunes

El Desfiladero de La Hermida, a su paso por el concejo de Peñamellera Baja, en la vertiente asturiana. / NEL ACEBAL
El Desfiladero de La Hermida, a su paso por el concejo de Peñamellera Baja, en la vertiente asturiana. / NEL ACEBAL

Los cortes completos de la carretera se aplazarán hasta después de las fiestas navideñas, afirman desde el Ministerio de Fomento

LAURA CASTRO LLANES.

La obra del Desfiladero de La Hermida se retomará hoy y desde el Ministerio de Fomento anuncian que los cortes completos de la carretera se aplazarán hasta después de las fiestas navideñas. Los trabajos se concentran en el tramo que une la capital de Peñamellera Baja, Panes, con la localidad cántabra de Castro Cillórigo, en la N-621, entre los puntos kilométricos 155,7 y 171,2. El objetivo de aplazar los cortes es claro: incomodar lo menos posible a los vecinos de la zona y a los viajeros. Se estima que al día circulan entre 2.670 y 5.150 vehículos, aunque en verano se han dado picos de hasta 7.000.

Entre los núcleos más afectados en la vertiente asturiana por el cierre de la carretera al tráfico están los de San Esteban y Cuñaba. Inicialmente se ampliará la plataforma de la vía en varios pasos estrechos en cinco curvas peligrosas, donde la anchura pasará de los cinco metros actuales hasta los ocho y se incluirán también arcenes. Asimismo, se colocarán voladizos y muros sobre los que se apoyará la N-621. Sin embargo, a partir de enero comenzará una segunda fase de estas obras más complicada.

La actuación incluye la mejora de cuatro puentes sobre el río Deva, uno de ellos pertenece a la vertiente asturiana y se corresponde con el tramo de carretera que da acceso a las localidades peñamelleras de San Esteban y Cuñaba. Es entonces cuando la empresa ejecutora de los trabajos, Acciona, cortará de manera completa el tráfico y habilitará itinerarios alternativos. «Cerrarán el lunes a primera hora de la mañana y abrirán el paso el viernes por la tarde. Está claro que causará molestias a los vecinos, pero nunca es buen momento para realizar esta obra por la envergadura de los trabajos y porque no hay espacio para desviar el tráfico en la misma carretera», explicó el alcalde de Peñamellera Baja, José Manuel Fernández.

El regidor indicó que estos cortes son el resultado de varias reuniones entre el Ministerio de Fomento y los ayuntamientos de los concejos afectados. «Sabemos que es complicado para ambas regiones porque es el Año Jubilar Lebaniego y afectará muchísimo al tránsito de visitantes. Habrá sectores perjudicados, pero no hay otras alternativas y llevamos muchos años esperando estas mejoras», sentenció Fernández. De hecho, alcaldes y hosteleros de localidades cántabras como Camaleño, Vega de Liébana, Ojedo y Espinama ya han dejado clara su disconformidad y han criticado la falta de planificación.

Desprendimientos recientes

La reforma de la carretera del Desfiladero de La Hermida fue anunciada en el año 1996, a través de un proyecto valorado en 60 millones de euros que nunca llegó a ponerse en marcha. Desde entonces, se han realizado pequeñas actuaciones, pero ninguna de carácter integral hasta 2016, cuando arrancó el proyecto total que se continuará este lunes.

El pasado jueves, un día antes de la Fiesta del Orujo en Potes, se comprobó la necesidad de estos trabajos con el argayo que provocó el desprendimiento de varias rocas sobre la carretera en el límite entre las localidades cántabras de Peñarrubia y Cillórigo. La de mayor tamaño, de dos metros de alto por dos de ancho, taponó el acceso a Liébana. A pesar de la espectacularidad del desprendimiento, la carretera permaneció cerrada al tráfico muy poco tiempo, pues rápidamente se pudo habilitar uno de los carriles.

Este nuevo argayo en la N-621 tuvo lugar tan solo un día después de que los alcaldes de los municipios que atraviesa este trazado mantuviesen una reunión con portavoces de Fomento, quienes anunciaron una nueva inversión de 3,1 millones de euros para mejorar los sistemas de contención frente a desprendimientos.

Además, en los Presupuestos Generales del Estado se recoge una inversión de 12,3 millones de euros para los costes de la obra integral, un 25% más de los 9,8 millones en los que se había cifrado en un principio. El Ministerio de Fomento concluirá el pago en el año 2021. El año pasado ya se abonaron 300.000 euros y está previsto destinar 1,13 millones en el presente ejercicio y 2,21 en el siguiente. En 2019 y 2020, el Estado pagará 4 millones más a Acciona, la compañía adjudicataria de las obras. La cantidad restante se entregará en 2021.

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