Los ocleros, «pesimistas» ante una campaña que prevén «muy floja»

Pese al temporal de los últimos días, los recolectores apenas sacaron ocle ayer. / NEL ACEBAL
Pese al temporal de los últimos días, los recolectores apenas sacaron ocle ayer. / NEL ACEBAL

El director general de Pesca insta a esperar a que la temporada esté más avanzada para poder comparar las cifras con las de otros años

LUCÍA RAMOS LLANES.

Tres tractores. Eran los que ayer faenaban en la otrora abarrotada playa llanisca de Barru, una de las mejores en lo que a recogida de ocle de arribazón se refiere. La de las últimas semanas está siendo una estampa atípica, pues frente a las numerosas máquinas que acostumbran a trabajar sin descanso sobre la arena de las playas llaniscas a estas alturas del año, ahora son solo unos pocos los que se adentran con sus rastrillas a la mar. Y lo hacen para sacar apenas unos pocos 'rabos' de gelidium enredados en los dientes de sus horquillas. La mayoría se queda fuera de los arenales, junto a sus tractores, aparcados durante días, sin perder de vista las olas que tan poco fruto, lamentan, están dejando este año.

Entre el sector del arribazón llanisco reina un sentimiento de «pesimismo», como ellos mismos reconocen, de cara a una campaña que, aseverán, «viene muy floja. Los primeros días, a finales de agosto y principios de septiembre, fueron bastante buenos, pero desde hace varias semanas la cosa va fatal. No es que salga poco, es que no sale nada», aseveraba el fundador y expresidente de la asociación Ocleros del Oriente. Junto a él, José Amieva, vecino de San Roque del Acebal y veterano del arribazón, con más de dos décadas de experiencia a sus espaldas, le daba la razón. «Es cierto que unas temporadas son mejores que otras y que no podemos tomar como referencia la pasada, pues fue exageradamente buena, pero quienes llevamos media vida en esto nunca vimos nada igual. Si la cosa no mejora, habrá muchos que lo dejen», advirtió. A la escasez de gelidium, agregó, se añade el hecho de que «parte del ocle que sale son 'rabos', por lo que las fábricas no nos lo quieren comprar».

Precio bajo

Por si estos dos problemas fueran pocos, los ocleros se están enfrentando también a un tercero, y es que «la entrada en el mercado del ocle de arranque ha hecho que los precios bajen notablemente. Si el año pasado se llegaron a pagar 2,40 euros por kilo, ahora en la mayoría de los casos no llegamos al euro», lamentaba Javier Canal, de Vilde. Este veterano recolector, que comenzó a acudir al arribazón a los catorce años, coincide a la hora de aseverar que lo que se está viviendo estas semanas «no había pasado nunca. A estas alturas, el año pasado tenía diez veces más de ocle recogido que ahora», manifestó. A su parecer, y al de la gran mayoría de sus colegas, el origen de la escasez de 'oro rojo' está en la práctica del arranque con ayuda de barcos que este verano se recuperó tras casi tres décadas de prohibición en aguas llaniscas y ribadedenses.

Afirmaciones con las que no se mostraba de acuerdo ayer uno de los principales compradores de algas, Antonio Oves, quien aseveró que en lo que va de temporada ya adquirió más cantidad de ocle que en toda la campaña pasada. El director general de Pesca, Alberto Vizcaíno, por su parte, se mostraba cauto a la hora de valorar las quejas de los recolectores e instaba a esperar a que la temporada esté más avanzada para poder comprar las cifras con las de años anteriores y las del resto de la región.

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