Los padres de Cangas acusan Alonso de utilizar los plazos como «amenaza»

Ana Llano explica la propuesta de la AMPA durante la reunión celebrada en el instituto cangués. / J. LLACA
Ana Llano explica la propuesta de la AMPA durante la reunión celebrada en el instituto cangués. / J. LLACA

«No queremos cualquier cosa a cualquier precio», apuntan desde la AMPA del Rey Pelayo, e instan a Consistorio y Principado a «dialogar y llegar pronto a un acuerdo»

LUCÍA RAMOS CANGAS DE ONÍS.

«No queremos cualquier cosa a cualquier precio». Así resumían desde la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del instituto Rey Pelayo de Cangas de Onís el sentir de muchos progenitores a la hora de exigir que el nuevo edificio se levante en la parte de abajo del complejo educativo, junto al río, en vez de en el patio, como propone la Consejería de Educación y Cultura. Más de medio centenar de madres y padres procedentes no solo del concejo cangués, sino de los limítrofes e incluso del municipio leonés de Oseja de Sajambre, se daban cita ayer por la tarde en el salón de actos del instituto para asistir a una reunión informativa en la que la junta directiva de la AMPA explicó cuál es la situación actual del proyecto para demoler el ala afectada por daños estructurales y levantar un nuevo módulo.

Una situación que este miércoles daba un giro de 180 grados después de que el alcalde, el popular José Manuel González Castro, anunciase su intención de denegar la licencia de obras necesaria para construir el nuevo edificio. Fue algo, no obstante, que no pilló a nadie por sorpresa, pues semanas antes había sido la propia consejería quien anunciaba las intenciones del equipo de gobierno cangués y advertía, como repitió el miércoles el consejero Genaro Alonso, que dicha denegación supondrá «un grave retraso en los plazos de construcción» de hasta dos años.

Unas palabras, las del responsable de Educación del Principado, que no sentaron nada bien entre los progenitores, para quienes constituyen «una amenaza con todas las letras» que busca acabar con la oposición al proyecto presentado por el Ejecutivo regional. «Claro que queremos un centro nuevo, pero no nos vale cualquier instituto», apuntaba Ana Llano, vocal de la AMPA. Su compañero Antonio González Sierra, presidente de la entidad, recordaba que «estamos ante un proyecto de suma trascendencia. Es un equipamiento educativo fundamental para los próximos treinta o cuarenta años y la forma en que se haga ahora va a afectar a generaciones que todavía no llegaron al mundo», aseveró.

Los progenitores no descartan movilizarse si la reanudación de los trámites para levantar el instituto se ralentiza

En este sentido, Llano apuntó que «no es necesario volver a sacar todo a licitación desde cero como plantea la consejería, sino que podría ser el mismo equipo que redactó el proyecto del patio quien introduzca las modificaciones necesarias, pues aunque cambie la ubicación, la estructura del módulo puede funcionar igual y la parte que se refiere a la demolición del ala dañada está bien».

Aviso en febrero

La directiva de la asociación recordó cómo ya en febrero del pasado año hicieron llegar al consejo escolar un escrito en el que manifestaban su oposición a la ubicación elegida por la consejería. Un documento que desde Educación «siempre negaron haber recibido hasta que en el consejo escolar extraordinario del miércoles el director general de Planificación reconoció que sí tuvieron conocimiento de esas observaciones», explicó González Sierra. De hecho, agregó, tras la reunión del consejo «la jefa de estudios y el secretario del instituto me confirmaron que tanto nuestro escrito como varias alegaciones de los profesores, habían ido hacia Oviedo».

Ana Llano repasó durante la reunión de ayer la cronología de los hechos, desde la detección de los daños estructurales que obligaron a cerrar un ala del instituto en verano de 2014 hasta la recepción, el pasado diciembre, de un informe en el que Confederación Hidrográfica del Cantábrico da el visto bueno a la ubicación junto al río que plantearon ya en su día desde la asociación y que ahora también defiende el Ayuntamiento cangués. Explicó cómo levantar el nuevo módulo abajo «no es ni más difícil ni más costoso» que en el patio e indicó que permitiría conservar la imagen que actualmente presenta el complejo educativo. «Son edificios que dan entidad y carácter a Cangas de Onís», apuntó.

Barracones

Otro de los puntos abordados durante la reunión celebrada ayer fue el del estado que presentan los barracones donde los chavales reciben clase desde enero de 2015 y que traen de cabeza a los progenitores. «Dentro de nada tendrán que ir al baño en katiuskas», criticaba una madre. Desde hace meses, explicó el presidente de la AMPA, «hay 27.000 euros consignados para construir un tejado a dos aguas y mejorar la calefacción, pero falta la memoria técnica necesaria para sacarlo a licitación, que tiene que redactar la consejería y no termina de llegar».

Los padres y madres presentes en el encuentro manifestaron su intención de «hacer lo que sea necesario» para garantizar tanto el arreglo de las aulas prefabricadas como para evitar que «desde el Principado intenten retrasar la tramitación correspondiente para levantar el nuevo edificio del instituto». Entre otras propuestas, los progenitores plantearon recoger firmas e incluso manifestarse. Hicieron hincapié, asimismo, en la necesidad de «implicar a los vecinos de otros concejos, pues también son afectados». Desde la AMPA, por su parte, instaron a «Consistorio y Principado a dialogar y llegar pronto a un acuerdo acerca de la ubicación».

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