«El paraíso natural no lo crean ni biólogos ni funcionarios»

Emilio García Longo y Juan Luis Rodríguez-Vigil. / JUAN LLACA
Emilio García Longo y Juan Luis Rodríguez-Vigil. / JUAN LLACA

El expresidente Rodríguez-Vigil defiende la colaboración entre ayuntamientos y ganaderos en los montes comunales | La obra 'La mitad olvidada de Asturias' fue presentada en Parres, donde el autor apostó por recuperar las quemas controladas y la reciella

G. POMARADA ARRIONDAS.

La parte de Asturias «olvidada» a pesar de ocupar la mitad del territorio de la región llegó ayer a Arriondas de la mano de Juan Luis Rodríguez-Vigil. El que fuese presidente autonómico entre 1991 y 1993 y actual vocal del Consejo Consultivo del Principado, presentó en la capital parraguesa 'La mitad olvidada de Asturias', una obra en la que analiza la evolución de los montes comunales. Desde su publicación, el expresidente recorre la comunidad acercando a representantes políticos y ciudadanos la necesidad de retomar la gestión de esos espacios por parte de la administración local. Acompañado por el alcalde de Parres, Emilio García Longo, y la secretaria general del sindicato agrario Coag, Mercedes Cruzado, Rodríguez-Vigil recordó cómo los montes comunales han sido objeto de una «apropiación ilegítima» fraguada al calor de «la penuria económica de los ayuntamientos y la dependencia del poder regional o del poder franquista en su día». Sin embargo, abundó, el propietario legítimo «es el ayuntamiento y el usuario necesario el ganadero», por lo que ambos deben colaborar para «ordenar esto de una manera seria».

En las ordenanzas municipales que alienta, el expresidente incluye también la cuestión del fuego. «Desde hace 4.000 años se vienen quemando arbustos para generar pastos al año siguiente. Se ha tratado el tema con muy poco rigor y con esquemas muy corporativistas, aumentando bomberos no se arregla el problema del fuego», sostuvo.

Aparejadas a esas quemas controladas sitúa la recuperación de la reciella, un modelo que ya funciona en País Vasco, donde «apenas tienen ganadería de vacuno», explicó. Que en Asturias no se haya seguido ese modelo tiene que ver para Rodríguez-Vigil con una «irreflexiva política del lobo». «Son temas que derivan de una política muy cegata, no se ve que lo que ha creado el paraíso natural ha sido la gente desde el Neolítico, no biólogos ni funcionarios».

Por su parte, Mercedes Cruzado apeló a la necesidad de contar con una superficie adecuada para forraje del ganado. «Los ganaderos tienen que comprarlo fuera cuando vemos que a nuestro alrededor hay montes infrautilizados, llenos de matorral sin producir», lamentó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos