«Pedro Pidal habría quedado horrorizado con el Parque actual»

Antonio Vázquez, Enrique Chapa, Victoria Delgado, Manuel del Castillo y Mercedes Fernández.
/N. ACEBAL
Antonio Vázquez, Enrique Chapa, Victoria Delgado, Manuel del Castillo y Mercedes Fernández. / N. ACEBAL

Un acto organizado en Cangas de Onís por el PP con motivo del centenario de Picos repasa sus orígenes y desafíos, como los usos turísticos o el lobo

G. POMARADA CANGAS DE ONÍS.

El actual Parque Nacional de los Picos de Europa no es el que su impulsor «hubiera imaginado» hace un siglo. Así lo considera su bisnieto, Enrique Chapa, uno de los participantes en la conferencia ayer organizada por el Partido Popular para conmemorar el centenario del espacio protegido. A Pidal, natural de la parroquia gijonesa de Somió, «no le hubiera gustado el Parque, porque se lo imaginaba de otra manera, no creyó que pudiera tener tanto éxito. Si viviera ahora quedaría horrorizado de pensar que en el lago Ercina y el lago Enol se montan esos líos», afirmó Chapa, uno de sus 73 bisnietos.

El acto celebrado en Cangas de Onís, que reunió a un nutrido grupo de diputados, alcaldes, concejales y militantes populares de toda Asturias, trató precisamente de recuperar el legado del impulsor de la creación de aquel primigenio Parque Nacional de la Montaña de Covadonga. «Reconocer a Pidal es uno de los capítulos pendientes del Parque», valoró Victoria Delgado, directora del espacio protegido entre 2000 y 2004.

Bajo su mandato tomó forma el Plan Rector de Usos y Gestión (PRUG), suspendido por la justicia y cuya aprobación definitiva se prevé a lo largo de este 2018. Ese documento regulador, explicó la exdirectora, «es un pilar fundamental en la estructura organizativa y el reflejo de los derechos y obligaciones que existen en el Parque» y en él confía para «obtener la paz que necesita este espacio protegido, muy convulso a lo largo de toda la historia».

«Esfuerzo presupuestario»

Una de las cuestiones actualmente a debate reside en la afluencia masiva de turistas. «El turismo también es riqueza, pero los puntos de acceso al Parque, como Cangas de Onís, Arenas de Cabrales o Potes, están saturadísimos; vas cualquier día de agosto y parece una romería de gente», indicó el bisnieto de Pidal. Por su parte, Delgado abogó por una «regulación turística con sentido de la responsabilidad», ya que «la ley de declaración del Parque habla de un desarrollo económico legítimo por parte de los agentes». «Hay que actuar con tiempo y reflexionar las cosas en pro de la conservación de la naturaleza, pero también del desarrollo económico de los residentes en el Parque», pidió la primera directora nombrada por el órgano rector del Parque y, posteriormente, diputada del PP en la Junta General.

Los usos económicos son otro de los aspectos conflictivos del espacio. En las amenazas de abandono del Parque lanzadas en los últimos meses por parte de algunos concejos influyen cuestiones como el papel de los residentes y ganaderos presentes en Picos. Delgado no eludió la problemática del lobo, pues bajo su dirección, recordó, «se hicieron controles de población basados en estudios serios y rigurosos y de análisis de la evolución de la especie».

Su apuesta continúa pasando por «procedimientos ágiles y controles de población transparentes con intervención de la población local y sociedades de cazadores» para que las medidas no sean «un paripé de las administraciones». Al lobo, abundó «hay que protegerlo, pero también al sector primario, que son los verdaderos artífices del espacio protegido».

Por su parte, la presidenta del Partido Popular de Asturias, Mercedes Fernández, exigió al Principado un «esfuerzo adicional en materia presupuestaria» para «compatibilizar» los fines conservacionistas de Picos de Europa con el desarrollo de la población que reside y trabaja en el espacio protegido.

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