«El Pericote es patrimonio llanisco»

«El Pericote es patrimonio llanisco»

Yolanda Cerra y Santiago Galguera analizan los cien años de evolución de esta danza en una charla organizada por La Guía

LAURA CASTRO LLANES.

«El Pericote es precioso y original». Estos son los adjetivos con los que la antropóloga Yolanda Cerra definió la danza por excelencia de Llanes. Lo hizo ayer durante una charla en la Casa de Cultura de la villa junto al estudiante de musicología y gaitero de 21 años, Santiago Galguera. Bajo el título 'El Pericote cien años después' hicieron un recorrido por la historia y la evolución de este baile con una película de las fiestas de La Guía de 1917 como primera referencia audiovisual.

Cerra lo tiene claro: «El Pericote es patrimonio llanisco». La antropóloga explicó que a lo largo de varias décadas pasó de ser «un baile corriente y de diversión a un símbolo de identidad de Llanes» y añadió que está «vinculado a la memoria colectiva y a las emociones de las fiestas». Según apuntó Cerra tomando como referencia los estudios de Menéndez Pidal, El Pericote puede encontrar su origen en la danza de tres cortesano de los siglos XVI y XVII. Sin embargo, a lo largo de los años y según la zona geográfica se pueden encontrar múltiples variantes como la de Cabrales, Ponga o Amieva, en Asturias, o la de Liébana, en Cantabria, entre otras. Aunque sin duda, para Cerra una de las más llamativas es la de Cue. «Tres mujeres que recibían el nombre de 'pericos' bailaban con un sombrero de copa», comentó la antropóloga, para añadir que «es todo un misterio el por qué de ese complemento».

Las primeras representaciones de El Pericote se dieron a partir de 1905, como la que tuvo lugar en la plaza de Toros de Gijón, y los primeros concursos empezaron a celebrarse tres años después. Este hecho, fue «crucial» para la evolución de esta danza, tal y como señalan Cerra y Galguera. «Los certámentes regionales y nacionales provocaron muchos cambios coreográficos en la tradición de este baile», explicaron. Los participantes modificaban los pasos con el objetivo de hacer «un espectáculo más brillante que derivó en una pérdida de adornos y detalles». Así lo recoge Galguera en el trabajo de campo que está realizando para sus estudios de musicología y añadió que «lo que se baila ahora procede de los años cuarenta. Lo más tradicional, lo más antiguo, es más complejo e intento recopilarlo a través de testimonios de vecinos del Oriente», explicó el joven.

No solo la coreografía se vio afectada por los concursos de sección femenina, sino que también el acompañamiento ha cambiado desde los inicios de El Pericote hasta ahora. Antiguamente la música procedía del tambor y la pandereta, pero a principios del siglo XX comenzó a experimentarse también con la gaita. «La tradición se ha mantenido sobre todo en pueblos más aislados, aunque en Oviedo, Gijón, Llanes o Cudillero también se ha cuidado bastante», comentó Galguera.

El gaitero y la antropóloga también coincidieron en señalar la influencia de los bailes grupales a la hora de modificar El Pericote. «Al principio era una danza más libre, con una sola triada y nunca era igual, pero al hacerla grupal se perdió toda esa diversidad», aseveró Galguera. Unas variaciones que encuentran en el bailador 'Nino de Pancar' a uno de sus principales responsables. «Él fue el artífice del ocho doble que es como una triada con varias personas», manifestó Cerra, para añadir que toda esta evolución hace de El Pericote «un baile diferente a todos los demás».

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