Los pescadores exigirán que los ocleros estén dados de alta en las cofradías

Varios recolectores recogen ocle de arribazón en la playa llanisca de Barro, el pasado noviembre. / NEL ACEBAL
Varios recolectores recogen ocle de arribazón en la playa llanisca de Barro, el pasado noviembre. / NEL ACEBAL

La Federación Asturiana afea a Enrique Riestra que «diese la espalda» a los pescadores llaniscos, «olvidando que ellos son los únicos profesionales»

LUCÍA RAMOS LLANES.

«Traicionados». Es como se sienten los pescadores asturianos respecto a los ocleros llaniscos, tras los enfrentamientos ocurridos en los últimos meses. Una afrenta que, aseveran los profesionales de la mar, no van a olvidar. «El acuerdo del sector pesquero del Oriente asturiano con los recolectores de arribazón fue extraordinariamente generoso; ahora nos sentimos traicionados por ellos y es difícil que vuelva a retomarse en las mismas condiciones», explicaba ayer el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores del Principado de Asturias, Dimas García, a EL COMERCIO.

Todo comenzó cuando el sector del arribazón tuvo conocimiento de que la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales del Principado iba a volver a permitir el arranque de algas en la costa llanisca, después de casi tres décadas. Se originó entonces una auténtica 'guerra del ocle' que a punto estuvo de finalizar bien, con un posible acuerdo entre ambas partes, pero que finalmente se recrudeció, llevando a los recolectores a protagonizar una concentración de protesta ante el Consistorio llanisco. Además, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) paralizó temporalmente el inicio de la campaña en toda la región después de que la Asociación de Vecinos y Amigos de Llanes (Avall) interpusiera un recurso contra la resolución dictada por el Principado.

Dicha paralización se levantaba poco después, y la salida de los barcos a la mar se pospuso solamente dos días, teniendo lugar la primera jornada de trabajo el pasado 5 de julio, pero los pescadores no olvidan la afrenta y estudian «la posibilidad jurídica de que Avall responda económicamente de los gastos derivados del retraso en el inicio de la campaña y de la contratación de abogados y notarios a la que se han visto obligados los armadores», aseveró el representante de las cofradías asturianas.

«Estudiaremos la posibilidad de hacer que Avall responda económicamente por el retraso en la campaña»Los pescadores quieren limitar el acceso de tractores a las playas

Pero no solo los ocleros están en el punto de mira de los profesionales de la mar. Éstos tampoco pasan por alto el posicionamiento del alcalde de Llanes, Enrique Riestra, a favor del sector de arribazón y contra la práctica del arranque. «Dio la espalda a la cofradía de pescadores, olvidándose de que son los únicos profesionales y de que tras ellos hay decenas de familias y la imagen turística y hostelera de una población que, aunque él lo ignore, es totalmente dependiente de la actividad pesquera», afeó García.

«Economía opaca»

Pero no solo en reproches se quedó la federación, pues su presidente también hacía toda una declaración de intenciones encaminada a regular la práctica de la recolección de algas. «Exigiremos a la Dirección General de Pesca Marítima tener participación en la regulación del arribazón, limitando el acceso de tractores a las playas y apoyando a los recolectores tradicionales», aseveró el representante de los pescadores.

Además, desde las cofradías asturianas insisten en que «el arribazón es un subproducto pesquero, accesible únicamente a aquellos que acrediten su dedicación profesional a título principal». En este sentido, los profesionales de la mar pelearán por que los ocleros «deban estar dados de alta en las cofradías de pescadores, de la misma manera en que lo están los mariscadores, haciendo así aflorar una economía actualmente opaca».

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