«Algunos piensan que la travesía de Panes es el circuito del Jarama»

Un camión circula por la travesía de Panes, que será remodelada para mejorar su seguridad. /  FOTOS: LLACA
Un camión circula por la travesía de Panes, que será remodelada para mejorar su seguridad. / FOTOS: LLACA

Vecinos y empresarios peñamelleranos celebran el compromiso de Íñigo de la Serna de mejorar la seguridad de la N-621 a su paso por la capital

LUCÍA RAMOS PANES.

Alegría y alivio. Son los sentimientos que despertaba en los peñamelleranos esta semana la promesa hecha el lunes por el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, de destinar un millón de euros a la adecuación de la carretera nacional 621 a su paso por Panes. Fue durante una visita a las obras del Desfiladero de la Hermida cuando el dirigente popular anunció al alcalde de Peñamellera Baja, José Manuel Fernández, que el proyecto elaborado por los técnicos del ministerio llegará al Consistorio a principios de la próxima semana. Entre los detalles que han trascendido se encuentra la intención de crear dos glorietas, bandas transversales de alerta e incluso semáforos para obligar a los conductores a reducir la velocidad, así como una serie de medidas para mejorar las condiciones de accesibilidad y seguridad vial en pasos de peatones, aparcamientos y sus accesos.

«Ya era hora de que se pusieran en serio con esta carretera, pues hay conductores a los que parece que no les queda claro que aunque sea una nacional, está en una población y siguen yendo a toda velocidad», apuntaba Manuel López, y recordaba cómo sin ir más lejos, en la noche del pasado domingo un coche terminó estampado contra la fachada del hotel El Tilo. Este vecino recomendaba, eso sí, «que las obras no se hagan en verano, pues entonces el remedio será casi peor que la enfermedad». Ya el lunes el regidor peñamellerano apuntaba a su intención de solicitar que los trabajos comiencen una vez finalizada la temporada estival para evitar, precisamente, molestias a vecinos y visitantes.

También encantada con la noticia se mostraba Chelo Santos, quien solicitaba, eso sí, «que se elija a trabajadores de la zona para llevar a cabo las obras, pues hay mucho paro en la comarca y sería algo muy positivo». Junto a ella, Eustaquio Turiel, celebraba la buena noticia y hacía hincapié, como el resto de vecinos, en el peligro que existe en la actualidad en una vía con mucho tráfico que es la principal arteria de la capital del concejo. «Hubo varios accidentes, algunos incluso en pasos de peatones, y cada poco llevan por delante el retrovisor de alguno de los coches estacionados en los márgenes», aseveró.

El taxista Juanjo Soberón, por su parte, se mostró satisfecho con el hecho de que la opción elegida finalmente haya sido la de adecuar la travesía ya existente y no hacer una variante, como se llegó a apuntar en algún momento. «Si hacen una vía que rodee el pueblo, acaban con él, con sus negocios y con sus vecinos», aseveró. También contenta estaba Alicia Méndez, quien recalcó que «estas medidas de moderación de la velocidad van a venir muy bien, pues aunque los vecinos de la zona ya saben lo que hay y suelen ir con cuidado, algunos conductores piensan que la travesía de Panes es el circuito del Jarama y van a todo trapo». Algo que confirmaba la joven Tamara Borbolla, quien reside en Molleda pero trabaja en la cafetería La Fábula, en plena vía principal. «Desde aquí veo, por ejemplo, lo poco que se respetan los pasos de peatones. Son frecuentes los frenazos y los sustos, sobre todo, a personas mayores».

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