La población de quebrantahuesos de Picos alcanza los dieciséis ejemplares

Uno de los últimos ejemplares liberados este año, hace unas semanas, realiza ejercicios de vuelo. / FCQ
Uno de los últimos ejemplares liberados este año, hace unas semanas, realiza ejercicios de vuelo. / FCQ

Dos de ellos, llegaron volando desde Pirineos. El último, un macho adulto que se unió al resto de sus congéneres esta misma semana

LAURA CASTRO BENIA.

'Pilar' ha sido la última en sumarse a la población total de quebrantahuesos de los Picos de Europa. Este pollo, cedido por el Gobierno de Aragón y puesto en libertad ayer tras pasar aproximadamente un mes en las jaulas para aclimatarse a su nuevo entorno, pone fin a la liberación de ejemplares de este año. El proyecto LIFE + 'Red Quebrantahuesos', programa pionero de cooperación entre los parques nacionales de Picos de Europa y de Ordesa y Monte Perdido, en Aragón, comenzó hace siete años y ha permitido que la población de esta especie pasara de cero a dieciséis en el espacio protegido de Asturias de donde se extinguió hace más de medio siglo.

Desde el 2010, fueron liberados por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) 17 ejemplares, de los que sobreviven 14. A este grupo se sumaron dos que llegaron volando desde el Pirineo aragonés. El primero, apodado 'Casanova', llegó hace seis años y se quedó tras vincularse con 'Deva', una de las primeras aves soltadas en los Picos. El segundo emigrante, un adulto de aproximadamente seis años, llegó esta semana y se espera que se una a la población existente en el parque nacional. «Es habitual que vuelen hasta aquí atraídos por diferentes estímulos y por la confianza que les da el entorno, debido principalmente al pastoreo porque este ave es conocida como el buitre de los corderos», explicó Gerardo Báguena, director de la fundación, quien resaltó que «el último pollo, se llama 'Pilar' en honor a una pastora de los Picos». Estas aves encuentran en el espacio protegido de Asturias alimento, poca competencia entre adultos y varias hembras reproductoras, «lo cual es fundamental para que se asienten», tal y como destacó Báguena, quién agregó que «esperamos que las visitas sigan aumentando con el tiempo y opten por quedarse también en los Picos definitivamente».

Para Rodrigo Suárez Robledano, director de este espacio protegido en Asturias, «es asombroso pensar que este animal estaba extinguido aquí y que ahora podemos ver varios sobrevolando las montañas con los últimos pollos que se han incorporado al grupo». Robledano valoró «muy positivamente» el proyecto de recuperación de la especie y aseguró que «también llegan quebrantahuesos de visita desde Andalucía», tal y como comprobaron con las identificaciones que tienen implantadas en las alas. El director general de Biodiversidad del Principado de Asturias, Manuel Calvo, también compartió el entusiasmo de Robledano y aseguró que «es fascinante verlos surcar el cielo sobre nuestras cabezas».

Báguena recordó el duro esfuerzo que han llevado a cabo todas las administraciones implicadas en la recuperación del quebrantahuesos en los Picos y apostilló que «son muchas horas y muchos meses de duro trabajo que se ven recompensados cuando ves a todos los ejemplares juntos». También hizo especial hincapié en la evolución del proyecto porque «los pollos que llegan ahora ya no están solos y encuentran en los más adultos un referente y una motivación para empezar a volar cuanto antes». De hecho, 'Centenaria', 'Nicolás' y 'Carlota', los tres ejemplares liberados el pasado 29 de julio ya realizan «vuelos controlados» y se espera que 'Pilar', la benjamina del grupo, despliegue sus alas «en dos o tres días».

El primer nacimiento en Picos

El director de la FCQ se mostró optimista ante la posibilidad de que 'Deva' y 'Casanova', la única pareja de la población actual que reside en los Picos por el momento, logren llevar a término un embrión el próximo invierno. «A principios de este año, fue la primera puesta, pero no lo consiguieron. Esta especie necesita intentarlo varias veces para reproducirse», señaló Báguena, quien destacó que «tener un nido de alta calidad es fundamental y han logrado construir uno idóneo que ya tenemos localizado».

Aún así, la recuperación del quebrantahuesos en el Parque Nacional de los Picos de Europa es un proyecto «a medio plazo» en el que «son necesarios todavía varios años de trabajo continuado, para que finalmente se pueda confirmar la creación de un núcleo fundador en el territorio», que se estima en un número mínimo de entre 12 y 15 unidades reproductoras.

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