«La potencia ganadera tiene que ir de la mano de la biodiversidad»

El director de la Fundación Para la Conservación del Quebrantahuesos, Gerardo Báguena, con la plataforma de liberación de ejemplares instalada en los Picos de Europa a sus espaldas. / JUAN LLACA
El director de la Fundación Para la Conservación del Quebrantahuesos, Gerardo Báguena, con la plataforma de liberación de ejemplares instalada en los Picos de Europa a sus espaldas. / JUAN LLACA

Gerardo Báguena, director de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos: «Hemos demostrado que no hay que asumir la extinción como algo inevitable, los Picos son un núcleo estable para el quebrantahuesos»

GLORIA POMARADA BENIA.

Tras medio siglo largo de ausencia, los quebrantahuesos volvían a sobrevolar hace ocho años el que otrora fuera su dominio. Que esta ave rapaz, incluida en el catálogo nacional de especies protegidas, haya regresado al Parque Nacional de los Picos de Europa se debe al proyecto Life+ Red Quebrantahuesos, financiado por la Unión Europea, y al tesón de los profesionales que en él participan, con Gerardo Báguena al frente. Este septiembre finaliza la fase inicial de la experiencia, un lustro que culmina con trece ejemplares sobrevolando el espacio protegido y dos reveses de última hora, la reproducción fallida del pasado marzo y el reciente fallecimiento de 'Julia'. Sin embargo, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) no se rinde al desaliento y la meta sigue fijada en lograr que un polluelo vuelva a nacer en el espacio protegido. Todo ello sin dar la espalda a la población local y con una firme defensa del sector ganadero.

-El proyecto entra en la recta final de esta primera fase, ¿qué balance hace de estos cinco años?

-Ha sido un proceso de aprendizaje muy interesante, se ha demostrado que la recuperación de biodiversidad en España es posible cuando se hace de manera coordinada y que no tenemos que asumir las extinciones como algo inevitable. Se pueden frenar, debemos hacerlo y el mecanismo debe ser el de la cooperación, palabra que en España cuesta mucho aceptar. Hemos podido poner de acuerdo a cuatro comunidades autónomas y un ministerio, es algo inédito. Desde el punto de vista de la biología, los Picos de Europa están ahora mismo en disposición de demostrar que es posible crear un núcleo estable de quebrantahuesos con parejas reproductoras.

-Los dos primeros intentos de reproducción se han resistido, ¿a la tercera irá la vencida?

-La edad de la primera reproducción con éxito del quebrantahuesos son nueve años, la de 'Casanova' no la sabemos porque viene de Pirineos, pero 'Deva', que sí está monitorizada, lo intentó con siete años. Sigue estando por debajo de la edad media, el dato bueno es que los dos adultos aprendieron que el nido del año pasado era pésimo. El de éste era muy bueno, son fértiles pero no supieron gestionar ese nacimiento. También coincidió con el temporal, está previsto bajar al nido cuando pase el riesgo de avalanchas.

-Este año planean una nueva suelta de ejemplares, ¿será la mayor hasta la fecha?

-Sí, será la mayor suelta hasta el momento. Estamos todavía cerrando los números y queda el último chequeo veterinario, saber cuántos animales vienen y de qué sexo. Van a venir en dos grupos, el primero en mayo y el segundo en junio. Una suelta será en junio y otra a finales de julio.

-¿Ha influido en la decisión la muerte de 'Julia'?

-No, guarda relación con que este año las nieves han llegado muy tarde en los Pirineos y pudimos rescatar más nidos que otros años.

-En el caso del fallecimiento de la semana pasada, ¿la necropsia apunta ya en algún sentido?

-Se hizo 48 horas después de encontrar el cuerpo, los indicios apuntan a que no fue una muerte natural. Ahora mismo está todo protocolizado, de tal manera que espero que se llegue a averiguar si ha sido intencional o no. Y sí ha sido, encontraremos a los culpables. Está todo bien orquestado, con implicación alta de la Guardia Civil y la dirección general de Biodiversidad.

-¿Se está poniendo veneno en los Picos de Europa?

-Creemos que no hay un uso generalizado, pero sí que estamos convencidos y tenemos pruebas de que hay veneno. Es un método ilegal, delictivo y penalizado por todas las directivas europeas y nacionales y, además un tipo de acción que tiene muy mala reputación dentro del ámbito jurídico, se suele castigar con dureza. Una sentencia de la semana pasada por matar a un águila imperial impone una multa de 100.000 euros, es la sanción más alta puesta en España y es ya una realidad.

-¿Van a reforzar la vigilancia?

-En la Dirección General de Biodiversidad nos dicen que en mes y medio estará en la calle la estrategia asturiana contra el uso ilegal de venenos. En ella hay un seguimiento, medios y protocolos, sin duda va a ser un paso en firme hacia el control de este delito.

-Uno de los retos del proyecto es la divulgación, ¿sienten el respaldo de la sociedad?

-Estamos plenamente satisfechos en ese sentido, la población rural ha comprendido que el futuro de su economía no está asociado al conflicto o al veneno, sino a que los dos millones de turistas que vienen a Asturias y que pasan en muchos casos por el Parque Nacional quieren paisaje y fauna. El proyecto de conservación del quebrantahuesos ha generado oportunidades, iniciativas de ecoturismo, marcas de garantía de producción de ganaderos. Es un modelo de economía circular que dejo todo el dinero en Asturias.

-¿Y hay sectores reticentes?

-Por supuesto, hay gente que todavía cree que en el conflicto está la ganancia. Yo creo que es un sector perdedor. El conflicto del lobo, por ejemplo, nos ha tocado muy de cerca. Los que tienen que salir ganando son los ganaderos, no puede ser que sean los que pierdan. Ahora bien, eso implica que se oriente el modelo, colgar un lobo muerto de una señal o ponerle veneno es la forma perfecta de perder la partida.

-En el Parque hay sobre la mesa un protocolo para la regulación del lobo que ya está generando polémica. ¿Se pueden compatibilizar todas las posturas?

-Con este documento ha faltado un proceso de mediación. El PRUG se hizo así, con mediación de expertos que fueron capaces de recoger las mejores ideas y despreciar las radicales. Con el tema del lobo queda eso, hay sectores enfrentados, pero estoy seguro de que si nos sentamos a hablar de cómo ganar dinero con el lobo y cómo aceptar que hay que eliminar ejemplares, controlar su población. Ahora bien, ese control se puede hacer de manera consensuada o de manera arbitraria. Muchas quejas proceden de modelos impuestos y obtusos que no se han explicado bien.

-¿Se puede compatibilizar la actividad económica con la conservación?

-Eso es el futuro de Asturias, la potencia ganadera tiene que ir de la mano de la biodiversidad, hay que tener la mesura para saber controlar la población de predadores y que con menos esfuerzo se obtenga más beneficio. Eso se hace con marcas de garantía y procesos comerciales protegidos. Hay que darle una salida económica a este conflicto ambiental.

-Precisamente este año ponían en marcha junto a ganaderos el sello de calidad de corderos, ¿qué resultado deja?

-Ha sido muy satisfactorio para nosotros y los propios ganaderos. Quisimos que fueran pocos para controlar todo el proceso de calidad. Se han vendido 5.000 kilos de cordero, que es una barbaridad, y los principales actores son los ganaderos que venían de un mercado arbitrario y de malvender las producciones. Se ha demostrado que en la cooperación está la producción.

-¿Cómo ha afectado al proyecto el cierre del matadero comarcal?

-Fue un pequeño revés que tuvimos que solucionar. Nos tuvimos que poner de acuerdo con el matadero de Mieres, implica una hora más de viaje, que es más estrés para los animales. Preferimos, obviamente, que el sacrificio se puede efectuar lo más próximo posible a la zona.

-Este 2018 se celebra el centenario del Parque Nacional, ¿qué actividades tienen previstas?

-Como nos coincide con el final del proyecto no nos podemos permitir el lujo de hacer muchas cosas porque tenemos un calendario bastante complejo. Queremos potenciar el proyecto de turismo científico con el Parador, que consiste en un turismo de experiencia. La bióloga que está criando los quebrantahuesos es la que va a recepcionar a grupos pequeños y exponer su vivencia personal y todo el esfuerzo que hay que hacer para recuperar a una especie extinguida. Va a contar lo que nunca se cuenta.

-¿Qué retos les esperan a partir de septiembre?

-Tenemos que hacer varias memorias para la Comisión que se irán entregando hasta febrero. En junio esperamos la visita de tutores de inspección técnica del proyecto y estamos redactando desde hace un mes la segunda parte, que queremos que se extienda a otras partes incluyendo el Parque Natural de Gredos.

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