El Principado busca «fórmulas» que eviten la salida de Picos de los concejos

Fernando Lastra, quinto por la izquierda, en la sesión de trabajo del Patronato del Parque Nacional de Picos celebrada en León. / E. C.
Fernando Lastra, quinto por la izquierda, en la sesión de trabajo del Patronato del Parque Nacional de Picos celebrada en León. / E. C.

Fernando Lastra llama a la «tranquilidad» de los municipios orientales y se compromete a aportar soluciones en la «gestión de las ayudas»

G. POMARADA / N. BARRIO CANGAS DE ONÍS / LEÓN.

El Patronato del Parque Nacional de los Picos de Europa se reunió ayer en León con cuatro retos en clave asturiana sobre la mesa: la preparación del programa del centenario, la redacción de un Plan de Usos y Gestión del Parque (PRUG), la problemática del lobo y la intención de abandono de varios concejos del Oriente. Tras varios meses de planteamientos de salida por parte de municipios como Onís, Peñamellera Alta o Amieva, el consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Fernando Lastra, hizo ayer desde el Centro del Fuego de León un llamamiento a la «tranquilidad».

La intención expresada por el Gobierno regional es la de «encontrar una fórmula en materia de gestión de las ayudas». Sin adelantar líneas concretas, Lastra se comprometió a «buscar una solución aceptada por parte de los ayuntamientos que están cuestionando su permanencia en el Parque». Dichas soluciones, abundó, deben «abordarse desde Asturias porque esto es un asunto asturiano».

Precisamente del reparto de las ayudas procede el malestar de los consistorios del Oriente. El origen de la disconformidad se encuentra en la decisión de no incluir partidas específicas para los concejos del espacio protegido en los Presupuestos Generales, una decisión que finalmente fue revocada pero que llevó a municipios como Cabrales a plantear la posibilidad de consultar a sus vecinos su permanencia en el Parque. «Tenemos un interés importante en encontrar la manera de tranquilizar opiniones contrarias o que amenazan con actuaciones de salir del Parque», reiteró Lastra.

De los seis concejos con territorios dentro de los Picos de Europa, fueron cinco los que ayer estuvieron presentes en el pleno del Patronato del Parque Nacional. La silla vacía en el larguero de representantes asturianos fue la de Onís, ayuntamiento que mantiene su intención de abandonar Picos. De hecho, el Consistorio ha iniciado los trámites con el Ministerio para informarse acerca del procedimiento de salida. Esa demanda, iniciada esta primavera, «no estaba dentro del orden del día» de la sesión de ayer y, por ello, el alcalde socialista José Manuel Abeledo se decantó por la ausencia. «Al final el Patronato no hace lo que debería, debatir los asuntos. Vamos solo a que nos informen de lo que se hizo», lamentó el regidor. Sobre la intención manifestada por el Principado de buscar mecanismos para evitar la salida, Abeledo consideró «correcto que después de cien años busquen fórmulas para que los beneficiarios del Parque seamos los que vivimos en él». No obstante, su aspiración de renuncia sigue en pie. «Estamos con los trámites, esperando la contestación del Ministerio para que nos digan cómo hacerlo, a quién solicitar o si realmente se puede salir del Parque, porque en ninguna de las tres leyes vemos como conseguirlo», indicó Abeledo.

Por su parte, los ayuntamientos que sí asistieron al pleno tuvieron ocasión de abordar con Lastra la situación. «La reflexión general es que hay un profundo malestar en la parte asturiana respecto al Parque», explicó el alcalde de Amieva, Félix Fernández (Foro). El suyo es uno de los concejos que en los últimos meses se ha mostrado más crítico con la gestión del espacio protegido, pero tras mantener un encuentro informal con el consejero, en el que les manifestó su voluntad de intentar que se sientan «a gusto» dentro del Parque, se mostraron dispuestos a «darle un voto de confianza». «Por lo menos es otra actitud, el tiempo dirá si cumple», apuntó Fernández.

Aumentar el cupo de lobos

Junto al enojo por el reparto de ayudas, la presencia del lobo en el espacio protegido es el otro motivo de la discordia. El consejero puso ayer el foco sobre el asunto tras acudir a la comisión ejecutiva con sus homólogos de Cantabria y Castilla y León, órgano en el que los ayuntamientos no están representados. La voluntad manifestada por Lastra fue la de «atender a la preocupación que hay en Asturias y a las reclamaciones» por la «contundente» presencia de manadas, tanto en el Parque como en el territorio de los concejos. Entre las medidas, el consejero adelantó la intención de aumentar el cupo de las batidas, pasando del ejemplar actual a «dos o tres». «Es una cifra escasa, pero por lo menos es un avance, lo importante es que se cumpla», señaló el regidor de Amieva, municipio en el que los daños por ataques del lobo ascienden este año a las 300 reses. «El cupo debería ser más», coincidió Abeledo. El alcalde de Onís agradeció a Lastra que «por primera vez en muchos años se esté intentando aplicar el Plan del Lobo», pero recordó que dentro del Parque «hay que hacer lo mismo». En los Picos de Europa, indicó, se estima la presencia de ocho manadas, por lo que el número de cánidos rondaría el medio centenar.

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