La productora de kiwis de Aguín negocia alquilar parte de las naves de Chupa Chups

Manuel Cimas explica el proceso de almacenaje a Iván Allende, Andrés Rojo y miembros de la corporación. / NEL ACEBAL
Manuel Cimas explica el proceso de almacenaje a Iván Allende, Andrés Rojo y miembros de la corporación. / NEL ACEBAL

La empresa, que acaba de ampliar su almacén, apuesta por establecer en Villamayor «un centro logístico de distribución» del fruto

ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

Piloña es un municipio con excepcionales posibilidades para los cultivos. Así lo confirman los responsables de la empresa productora de kiwis Vega de Aguín, que desde el año 2001 cuenta con una plantación en el entorno de Villamayor. Ayer se presentaba la ampliación de las instalaciones, que permitirá una mejor comercialización para dar salida a la creciente cosecha de este fruto. Con la nave recién inaugurada, los próximos movimientos de la empresa apuntan ahora a su extensión hacia otras instalaciones del municipio, en concreto hacia la fábrica de Chupa Chups. Los responsables de la plantación ya se han puesto en contacto con la multinacional, cuyas instalaciones en Villamayor se encuentran sin uso desde la deslocalización de la factoría, para alquilar parte de ellas. «De esta forma, contaremos con una zona de almacenaje más amplia», señaló uno de los promotores de la empresa, Manuel Cimas, que destacó las posibilidades que estas instalaciones podrían ofrecer a los productores del sector de la agroalimentación. «Villamayor podría convertirse en un centro logístico de distribución», aseguró.

A la presentación de esta primera ampliación en el almacén de la propia finca acudió el alcalde de Piloña, Iván Allende, que puso en valor la progresión de una empresa «que constituye una muestra de lo que el entorno natural de Piloña puede ofrecer a los emprendedores del sector agrícola». En su opinión, «el sector agroalimentario es muy importante para Piloña y este tipo de empresas pueden tener una implantación exitosa en el concejo».

La ampliación ha posibilitado la construcción de una nave de unos setecientos metros cuadrados, en la que se ha instalado una precámara y una cámara frigorífica con capacidad para trescientos kilogramos. De esta forma, todo el proceso del cultivo, recolección y comercialización del kiwi se realiza en Piloña.

Actualmente la empresa cultiva algo más de diez hectáreas, con una producción de 200 toneladas. A corto plazo la previsión es la de seguir creciendo hasta las quince hectáreas, con una estimación de unas 250 o 300 toneladas. «Este crecimiento también nos ha permitido emplear a más personas y ahora mismo oscilamos entre las diez o quince, llegando hasta veinte empleados en los picos de producción», señaló Cimas, que apostó por este cultivo, junto a su mujer, hace ya diecisiete años.

Cultivadores de arándanos

Cada español consume actualmente unos tres kilogramos anuales de kiwis, según los datos estadísticos. «Estamos hablando de unas 150.000 toneladas anuales en todo el país, con lo que es un sector con mucha demanda», aseguró. De este modo se garantiza que toda la producción se venda actualmente sin problema. «Se podría llegar en Piloña a las mil toneladas anuales de producción y no creo que hubiese ningún problema para su venta», resaltó Cimas, que está apostando por la colaboración con otros productores de la zona, como los cultivadores de arándanos. «Durante la época del año en la que no se produce kiwi, ellos aprovechan nuestras instalaciones y cámaras para procesar su cosecha».

Cimas destacó que, previamente a su implantación en Piloña, «realizamos un estudio en muchos puntos de Asturias para decidir cuál era el mejor para establecer esta producción y tuvimos claro que este municipio reunía todas las características». El empresario afirmó que nunca se ha arrepentido de su apuesta por Piloña, «ya que es un concejo que solo me ha aportado cosas positivas, comenzando por sus características y ubicación, pero especialmente por sus gentes, buenos vecinos y grandes trabajadores»..

Para el presidente de la parroquia de Villamayor, Andrés Rojo, la ampliación de Vega de Aguín supone «una gran noticia, porque es muy necesario que lleguen nuevas empresas y que las que ya se encuentran en la zona se vayan ampliando».

Destacó que siempre ha tratado de que las viejas instalaciones de Chupa Chups se recuperasen para la utilización por parte de nuevas empresas. «Es necesario que esas naves se dividan y se ocupen, creo que hay posibilidades de recuperar la actividad en esta zona», aseveró Rojo, que mostró su convencimiento de que «esa es la dirección que debemos tomar, porque no podemos estar esperando a que una gran empresa se instale de nuevo aquí; hay que generar empleo con pequeñas empresas».

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