Los 219 propietarios de la concentración parcelaria de Avín ya tienen sus títulos

Un momento de la entrega de los títulos, en Benia de Onís. /  J. LLACA
Un momento de la entrega de los títulos, en Benia de Onís. / J. LLACA

La consejera de Desarrollo Rural destacó la seguridad jurídica que ofrece el proceso recién finalizado, en el que se invirtieron 1,3 millones de euros

L. RAMOS BENIA.

Tras más de diez años de espera, la oniense Amelia Álvarez recogía ayer al mediodía el título que la acredita como propietaria de una de las fincas de reemplazo resultantes de la concentración parcelaria llevada a cabo en la zona de Avín, La Robellada y El Pedroso. Ella fue la primera de una larga lista que cuenta con 219 nombres. Todos ellos disfrutan ahora de parcelas más grandes, mejor distribuidas y con mejores accesos que cuando todo el proceso echó a andar, allá por 2006, según recordaba la consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales, María Jesús Álvarez. Durante el acto de entrega de los títulos de propiedad, aprovechó para poner en relieve los beneficios que suponen estas agrupaciones, las cuales ofrecen «seguridad jurídica a los dueños de los terrenos, al tiempo que les permiten disponer de parcelas y caminos adaptados para trabajar en buenas condiciones».

El proceso, que afecta a 302 hectáreas de terreno, permitió pasar de las 967 fincas iniciales a las 372 que existen hoy en día. Asimismo, se llevaron a cabo diferentes obras de conservación de taludes y se construyeron 18 kilómetros de caminos para garantizar el acceso a las parcelas. En total, desde el Principado se invirtieron más de 1,3 millones de euros para hacer realidad la que es la tercera concentración parcelaria del concejo. En la actualidad, Onís está inmerso en su cuarta y última agrupación de fincas, en la zona de Sirviella y Talavero, con una superficie de 228 hectáreas y 562 fincas en poder de 159 propietarios.

Álvarez manifestó que estos trabajos «racionalizan y optimizan» la base territorial de las explotaciones ganaderas y forestales, al dotarlas de fincas con superficies y accesos adecuados, al tiempo que clarifican la pertenencia de los terrenos, dado que se otorga un título de propiedad por cada parcela. «Estructuras adecuadas y seguridad jurídica son imprescindibles para desarrollar cualquier actividad empresarial agraria, buscar la eficiencia y mejorar la competitividad de las explotaciones», señaló.

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