El protocolo para la gestión del lobo en Picos estará listo «antes de junio»

Un ganadero cabraliego expone los problemas que atraviesan en el Parque en la reunión de ayer entre profesionales y administraciones. /  NEL ACEBAL
Un ganadero cabraliego expone los problemas que atraviesan en el Parque en la reunión de ayer entre profesionales y administraciones. / NEL ACEBAL

Medio Ambiente insta a los ganaderos a denunciar los daños y recuerda que de los datos registrados depende el aumento de batidas de cánidos

GLORIA POMARADA CARREÑA.

Con dos asuntos sobre la mesa, los daños provocados por el lobo y los problemas de gestión del Parque Nacional de Picos de Europa, se reunieron ayer una treintena de ganaderos de Cabrales y el consejero de Medio Ambiente, Fernando Lastra. La de «poner en orden» la problemática que atraviesa el sector con el fin de consensuar soluciones fue la voluntad expresada por el consejero de forma reiterada a lo largo del encuentro, en el que los ganaderos encontraron un foro donde exponer la realidad que atraviesan dentro del Parque. «Nuestro principal problema son los lobos, se pasean por el pueblo a las cinco de la tarde, matan a los animales al lado de las casas y cada vez hay más bajas de ganado sin que tengamos una solución. En el Parque Nacional no se hacen batidas y cada vez hay más manadas. Nosotros sabemos donde están los lobos y ustedes también lo saben , así que no entendemos cual es el problema», expuso Jessica López, presidenta del Consejo Regulador del Queso Cabrales.

Ante el clima «insostenible» descrito por los ganaderos del concejo, Lastra y el viceconsejero de Medio Ambiente, Benigno Fernández Fano, adoptaron una disposición de escucha, no sin dejar claro los límites de cada una de las partes. «No os engañéis, no vengo de colegueo. Soy el representante del Gobierno», comenzó el consejero su intervención, en la que expuso a los ganaderos del concejo las medidas en las que trabaja su departamento. La primera de ellas es un protocolo para la gestión del lobo dentro del Parque, documento que estará listo «en este primer semestre». «Ya está informado por el comité técnico y lo ha visto la comisión de gestión del propio Parque», indicó Lastra. Su aplicación, no obstante, estará condicionada a dos supuestos que permitirán aumentar con garantías jurídicas el número de batidas: el incremento de las manadas y la demostración objetiva de los daños provocados por cánidos.

Este último punto es precisamente una de las debilidades detectadas por la Consejería dentro del Parque Nacional, ya que según sus datos las denuncias por daños en Cabrales descendieron un 58% en 2017. «Cada vez que tengáis un daño tenéis que comunicarlo. Sabemos que no hay concordancia entre los daños reales y los denunciados», instaron en repetidas ocasiones tanto Lastra como Fano a unos ganaderos «desmoralizados» por los escasos resultados de las notificaciones. «En Tielve, Sotres y Bulnes hubo cien bajas y solo cuatro ganaderos tenemos cabras. En nuestro caso, de treinta bajas solo vamos a cobrar tres porque se basan en los crotales, que es a lo primero a lo que se tiran los buitres», explicó Kaelia Cotera, de la ganadería Cambureru. Al final de la reunión y de forma privada, los representantes del Principado expusieron ante los ganaderos la contabilidad de bajas de este pasado año, aún no oficial, pero que respalda la percepción de que los datos oficiales y los reales van por caminos separados.

Otra parte «intransigente»

La solución con más respaldos entre el colectivo es la de aumentar el número de batidas, en las que Lastra reconoció que en 2017 «no tuvimos éxito». El incremento de extracciones del Parque, recordó, debe apoyarse en procedimientos «incuestionables» desde el punto de vista legal, dado que «hay otra parte muy intransigente», señaló en referencia a los ecologistas. En este sentido, recordó las tres causas abiertas en el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, que en su última sentencia avaló la realización de batidas. «Vamos a tener más empatía con la gente que se dedica a la ganadería que con otra gente», afirmó Lastra ante la treintena de profesionales cabraliegos.

Respecto al pago de daños, Lastra reiteró su compromiso, ya manifestado en la Junta General, de introducir modificaciones en los baremos y estudiar mecanismos para medir los daños «no cuantificables» por la ausencia de restos de las reses. «Lo haremos de manera simultánea para tener el procedimiento este primer semestre», señaló.

La intención de revisar los medios de denuncia se coló también en la reunión, en la que los ganaderos expusieron las trabas existentes para efectuar las notificaciones ante la Guardería. «Si la muerte es un viernes de tarde, hasta el lunes no podemos denunciar porque no hay nadie en Casa Dago -oficina administrativa del Parque Nacional en Cangas de Onís-, ni siquiera un teléfono de emergencias», lamentaron los ganaderos que acudieron al encuentro.

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