El pueblo riosellano de Calabrez lamenta su «nefasto» servicio telefónico

JUAN GARCÍA RIBADESELLA.

El núcleo rural de Calabrez, en Ribadesella, denuncia la incomunicación telefónica a la que está sometido por parte de las operadoras de telefonía fija y móvil y el «nefasto» servicio que están recibiendo. La reciente reapertura de un negocio de hostelería en la localidad ha hecho saltar todas las alarmas. Después de una larga negociación, Javier Manjón logró que una compañía le instalara un teléfono fijo «que funciona un día sí y tres no, de forma totalmente irregular achacándolo siempre a una avería general en vía de solución», explica. Con el tiempo intentó tramitar su portabilidad hacia otra empresa «pero solo ha servido para entretenernos durante unos meses». Por su parte, Ángel Pesquera aseguró contar con un teléfono fijo en casa cuyo tendido «está tirado por el monte y funciona con continuas averías que suelen tardar un mes en venir a reparar». Para colmo, la señal de telefonía móvil «no existe en Calabrez», porque ninguna operadora tiene cobertura en esa zona. Su situación ha sido denunciada ante el Ayuntamiento de Ribadesella y la Oficina de Información del Consumidor en diferentes ocasiones, pero nunca ninguna compañía les ha dado respuesta favorable a sus demandas.

La opción del pueblo para conseguir un «buen» servicio de internet ha sido a través de la cooperativa asturiana sestaferia.net que les ha puesto un teléfono de prueba. La incomunicación telefónica de Calabrez viene de antaño, pero parece haberse agudizado en plena era de las nuevas tecnologías. «Esta situación nos está perjudicando en gran medida. Están incumpliendo nuestros derechos», censuró Manjón.

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