Ribadesella y Ribadedeva se unen a las críticas a las banderas azules

La playa de El Sablón es una de las cuatro con bandera azul de Llanes que renuncia al sello. /  JUAN LLACA
La playa de El Sablón es una de las cuatro con bandera azul de Llanes que renuncia al sello. / JUAN LLACA

Por su parte, Caravia planea solicitar el distintivo «en el futuro» y Colunga, que perdió el de la playa de La Griega, tratará de recuperarlo

GLORIA POMARADA LLANES.

El malestar del Ayuntamiento de Llanes respecto a los métodos de concesión y control de las banderas azules no es una excepción en la comarca. Llanes seguía este mismo martes la senda de otros municipios españoles y se convertía en el primero de los concejos asturianos en renunciar al distintivo otorgado por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac). La decisión de no solicitar la certificación es compartida por otros ayuntamientos de la costa oriental, como Ribadesella y Caravia. De hecho, el riosellano nunca ha solicitado la bandera azul, indica la alcaldesa Charo Fernández, por considerar que «no ofrecen ninguna garantía».

La regidora apunta que existen mecanismos «más fiables y rigurosos» que los concedidos por Adeac. Entre ellos, cita la Q de Calidad, otorgada por el Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Estado de Turismo.«Incluye la planificación de las infraestructuras, mediciones, la limpieza de las playas y los puntos de información», explica Fernández sobre los requisitos de este sello estatal.

Por su parte, Adeac contempla en su normativa cuatro criterios de concesión de la bandera azul: información y educación ambiental, gestión ambiental y seguridad, servicios e instalaciones y calidad de las aguas de baño. Este último punto es uno de los más controvertidos y fue precisamente el hecho determinante que inclinó la balanza de Llanes hacia el abandono. El pasado agosto, las aguas de El Sablón registraron una marca de «muy buenas» en lugar de la habitual «excelente», por lo que el organismo privado pidió al Ayuntamiento la retirada de la bandera azul «a pesar de estar todo solucionado y no existir motivo alguno», sostienen desde el Consistorio.

«No podemos tener miles de marcas, hay que ir unificar a nivel internacional»

También en Ribadedeva una experiencia con el nivel de calidad de las aguas disuadió al Ayuntamiento de cursar la solicitud. El «muy bueno» de La Franca impidió la recepción de la bandera azul en 2011 y, desde entonces, no han vuelto a presentarse, cuenta el alcalde Jesús Bordás. «Desconozco los métodos pero no me parecen muy claros. Lo importante es que los ayuntamientos estén sensibilizados con la limpieza y el mantenimiento», sostiene.

En Colunga, la playa de La Griega también perdió su bandera azul por el decisivo «muy bueno». Ahora, explica el alcalde Rogelio Pando, «tenemos que tener cuatro años de calidad excelente» para optar a la recuperación del distintivo. La idea es «volver a pedirlo». Por su parte, en Caravia, concejo que nunca ha contado con la certificación, «en el futuro la intención es pedirlo», apunta la regidora Salomé Samartino.

Tras renunciar a las cuatro banderas azules de El Sablón, Toró, Barro y Palombina; Llanes anunciaba su propuesta de crear una marca de calidad de las playas a nivel regional, idea que, cuentan, ya han trasladado al Principado. Según indicaba a este periódico la teniente de alcalde, Marián García de la Llana, en la dirección general de Turismo la posibilidad «se está iniciando y valorando».

En los ayuntamiento del litoral del Oriente, sin embargo, el proyecto no convence. «No podemos tener miles de marcas, mareamos a la gente. Hay que ir hacia la unificación nacional o incluso internacional», afirma la alcaldesa riosellana, Charo Fernández. Por su parte, el alcalde colungués señala que «ya está la Q de Calidad, crear más sería como copiarlo».

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