El PP riosellano exige compensar a los afectados por el corte de Picu Ramonón

Un operario ayer, en la obra de la carretera RS-2. / NEL ACEBAL
Un operario ayer, en la obra de la carretera RS-2. / NEL ACEBAL

Los empresarios de los núcleos rurales de la zona se reúnen de nuevo ante la «incertidumbre por los plazos y la marcha de las obras» en la carretera

JUAN GARCÍA RIBADESELLA.

El cierre por obras de la carretera RS-2 de Ribadesella a la altura de Picu Ramonón cumple su cuarta semana bajo la incertidumbre de una apertura que aún no se ve en el horizonte. Por ese motivo, los empresarios de la zona y los vecinos de los pueblos afectados han convocado una nueva reunión para hoy en La Huertona. Desconfían de la marcha de las obras y de los plazos que se habían dado para su reapertura.

Ante tanto recelo y escepticismo, el Partido Popular de Ribadesella se ha dirigido al equipo de gobierno municipal solicitando una comisión urgente para abordar el estado de esta obra y la adopción de medidas que puedan agilizar la actuación: desde la incorporación de «más turnos de trabajo y más mano de obra» hasta su dotación con mejores equipos, «porque parece que nos han enviado el parque jurásico de la maquinaria», censuró Juan Manuel Blanco.

El presidente del PP local lamentó que una obra de esta magnitud nunca haya contado con un estudio sobre sus posibles efectos en la población, con un protocolo de actuación o con los mecanismos de coordinación necesarios entre empresa y Ayuntamiento. El portavoz responsabilizó de todo ello a Enrique Gancedo, concejal de Tráfico, Obras y Servicios, «que no estuvo a la altura de las circunstancias, que actuó con apatía y se plegó a los intereses de la empresa en lugar de defender los intereses de los diez núcleos de población afectados y la treintena de empresas que están sufriendo esta penosa ejecución».

Blanco cree que el Ayuntamiento en su conjunto intervino con absoluta «dejadez» y de forma «lamentable y penosa», obligando a los vecinos a recorrer durante este periodo de cierre de carretera «un 75% más» de trayecto que en condiciones normales, «con el consiguiente sobrecoste y gasto en carburantes». Por ese motivo, el PP solicitará que se pongan en marcha «medidas compensatorias» a través de los impuestos y tasas municipales para todos los vecinos afectados que puedan acreditar ese gasto.

El portavoz del PP hizo especial hincapié en la «raquítica» señalización colocada en diferentes puntos del concejo para desviar el tráfico por las carreteras alternativas al cierre. «Es una birria porque, por ejemplo, en el acceso prioritario de Rucales solo se nombran los núcleos de L'Alisal y La Huertona, olvidándose del resto. Además, parece que los carteles los compramos al peso, porque más pequeños no los podía haber», censuró.

Juan Manuel Blanco también cree que, antes de iniciar las obras y proceder al corte de tráfico en Picu Ramonón «se tenían que haber acondicionado las carreteras alternativas que iban a soportar todo el tráfico». Entre ellas, las de San Miguel y Ardines. «En la de San Miguel hay unos baches tremendos entre El Retiro y la iglesia, pero nadie se preocupó de arreglarla», criticó. Por ese motivo, reclamó que se arregle el pavimento de ambos viales.

El presidente de los populares riosellanos tampoco se olvidó de los promotores de la obra, el Gobierno del Principado de Asturias, el PSOE y sus representantes en el concejo. Sobre estos últimos, a Blanco le gustaría saber «qué es lo que están haciendo» y les pidió que «insten a su propia administración para que esta obra se agilice lo más posible».

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