El Santo Encuentro llena Llanes

Con manto blanco, la imagen de la Virgen de los Dolores marcha hacia la basílica tras el encuentro con su hijo en la calle Mayor. / J. LLACA.
Con manto blanco, la imagen de la Virgen de los Dolores marcha hacia la basílica tras el encuentro con su hijo en la calle Mayor. / J. LLACA.

Cientos de personas participaron en la procesión que recorrió el casco históricoEn presencia de la Magdalena, Jesús, representado en la Custodia, y su madre, la Virgen, coincidían en el centro de la Calle Mayor

GUILLERMO FERNÁNDEZ LLANES.

Cientos de personas abarrotaban en la mañana de ayer las calles y plazas del casco histórico de Llanes para participar y no perder detalle de la última procesión de la Semana Santa llanisca, la comitiva del Santo Encuentro de Jesús resucitado con su madre, la Virgen, y en presencia de María Magdalena. En realidad fue la única actividad litúrgica que se pudo celebrar al aire libre ya que con anterioridad, por causa de la lluvia o el viento, se habían suspendido las procesiones de Domingo de Ramos, Miércoles Santo y el Santo Entierro.

Ayer, superado el mediodía y el monótono ruido producido por las ruedas de las maletas de turistas que abandonaban la villa tras las vacaciones de Semana Santa, comenzaba en la plaza de Cristo Rey, a la vera de la basílica, la procesión del Santo Encuentro, que para la Iglesia significa la resurrección de Jesús, el triunfo de la vida sobre la muerte, y se trata de una fiesta que da sentido al resto de los festejos del año.

Por detrás de la basílica avanzaba una comitiva de la que formaban parte el estandarte parroquial, trasladado por Mariano Díez, y las imágenes de la Magdalena y la Virgen de los Dolores. En dirección opuesta salía otro cortejo en el que marchaban el coro parroquial; el farol municipal, en manos de José Alberto Santiago 'Canene', y la Custodia bajo palio, sostenida por el párroco, Florentino Hoyos. Cerraban esta última comitiva el alcalde, Enrique Riestra, acompañado por varios concejales, y dos representantes de la Guardia Civil: José Juan Fernández Caballero, comandante de puesto, y Carlos Fernández Herrero, teniente jefe de la Compañía.

Los dos séquitos tenían que coincidir en el centro de la Calle Mayor y así sucedió. Los simpatizantes de la Magdalena retiraban las andas de la santa hacia un lateral y de esta forma se producía el encuentro frontal entre la Virgen y su hijo, representado en la Custodia. La Virgen de los Dolores llegó cubierta por un manto negro, del que fue despojada para que se hiciera visible una vistosa capa blanca con la que continuó el resto de la procesión hasta su regreso a la basílica, donde se celebró la misa solemne del Domingo de Gloria.

En el traslado de las andas y los soportes del palio participaron simpatizantes de los tres bandos llaniscos: La Magdalena, San Roque y La Guía. El coro parroquial interpretó durante el recorrido el 'Pange lingua', de Giovanni Pierluigi Pallestrina, y el 'Regina coeli', de Antonio Lotti, una oración mariana que sustituye al 'Ángelus' durante el tiempo que dura el periodo pascual. Y el entusiasta Guillermo Sordo protagonizó las tres tradicionales genuflexiones con el estandarte.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos