Una sentencia obliga a duplicar el dinero que recibirá una piloñesa por daños en su finca

ENRIQUE CARBALLEIRA INFIESTO.

Nuevo éxito del campo frente a las administraciones. La Asociación de Ganaderos y Agricultores de Piloña mostraba ayer su satisfacción ante un nuevo fallo judicial favorable a una de sus asociadas, quien vio cómo la acción de la fauna salvaje, principalmente los jabalíes, arruinaba una de sus tierras de labor y a cambio se le ofrecía una compensación insuficiente.

Esta sentencia, dictada por el Juzgado de lo contencioso administrativo número 3 de Oviedo, condena a la Administración del Principado de Asturias al pago de 8.436,45 euros, con sus intereses legales, por los daños sufridos en una finca ubicada en el concejo de Colunga. La demanda presentada por la propietaria de los cultivos respondía a lo que consideraba una valoración inicial de los daños que se quedaba «muy corta» para cubrir el valor real de la pérdida ocasionada por los suidos.

La interesada había presentado una reclamación ante el Gobierno autonómico el 13 de septiembre de 2016 por los daños sufridos en una finca «con cultivo de judía tutorada con maíz», por acción del jabalí. La valoración realizada entonces por el Principado a partir del informe de un guarda forestal ascendía a cerca de 4.700 euros, ya que se consideraba el cultivo como débil, «posiblemente de tipo forrajero».

Sin embargo, el informe presentado por la demandante amplió la superficie de cultivo y fijó un valor de 8.436,45 euros, al considerar más terreno cultivado afectado y una mayor calidad de las plantas destruidas por los animales salvajes.

Unas consideraciones que tuvo en cuenta el titular de la sala, según se refleja en su sentencia, que indica que los informes presentados por el perito contratado por la propietaria son más precisos y detallados que los datos de la Administración. De esta forma, el texto señala que «no parece razonable la reducción del precio por metro cuadrado» que realiza la Administración autonómica, «pues está acreditado que el cultivo era de una calidad media e incluso alta, siendo igualmente conforme de Derecho la actualización del precio según el índice de precios al consumo».

El hecho de que el cultivo era de una calidad notable queda corroborado, recoge asimismo la sentencia, al confirmar que se llevó a cabo «siguiendo las indicaciones de la IGP de la faba asturiana, evidenciando con ello el estándar de calidad, a lo que se une el buen patrón de cultivo que ambos técnicos reconocen que se utilizó».

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