Sinariega dedica su premio Ejemplar a las «luchadoras» mujeres rurales

Sebas Solís y Emilio García celebran con los vecinos de Sinariega el premio Pueblo Ejemplar. / NEL ACEBAL
Sebas Solís y Emilio García celebran con los vecinos de Sinariega el premio Pueblo Ejemplar. / NEL ACEBAL

El pueblo parragués recogió el galardón en una jornada del Certamen de la Castaña marcada por animadas ventas pese a la subida de los precios

LUCÍA RAMOS ARRIONDAS.

Son pocos, pero tenaces, y ello les ha valido el reconocimiento como Pueblo Ejemplar dentro de su concejo. La comunidad vecinal de Sinariega fue ayer recibida entre aplausos y palabras de ánimo por los numerosos parragueses y visitantes que se habían acercado hasta Arriondas para disfrutar de la primera jornada del XXVII Certamen de la Castaña y Productos de la Huerta. Rodeado por un puñado de sus paisanos, el alcalde de barrio, Sebas Solís, recogió el galardón de manos del regidor de Parres, el socialista Emilio García Longo, y se lo dedicó a «una figura eternamente secundaria en la vida rural como fue y es la mujer. La mujer del pueblo, siempre luchadora, en silencio. Podría decir tantos nombres...Son tantas y tantas que sería imposible citarlas a todas», manifestó.

Solís, quien presentó la candidatura de su pueblo a este reconocimiento que anualmente otorga el Consistorio parragués, también aprovechó para lanzar «un mensaje a las administraciones. Es sabido por todos que el despoblamiento rural está ahí y cada vez va a más. No está en nuestras manos la solución, pero somos quienes más lo vemos y lo sufrimos. Por eso, esperemos que esto no quede solo en el reconocimiento de un día y en un galardón. Los pueblos son mucho más que eso. Para nosotros, recibir el premio al Pueblo Ejemplar de Parres es algo muy especial, pero el día a día en un pueblo es muy duro, y más sin apoyo», manifestó.

Para terminar, el alcalde de barrio de Sinariega pidió «que los pueblos, sus tradiciones y sus gentes no queden en el olvido», antes de dar la palabra a su hijo Nico, quien arrancó el aplauso de los presentes al agradecer «a todos los que creísteis que merecíamos ser ejemplares» y concluir con un sonoro «¡puxa Sinariega!».

Previamente, el cronista oficial del concejo, Francisco Rozada, había recalcado cómo Sinariega trabaja en «la divulgación y recuperación de elementos de la cultura tradicional» e hizo hincapié en «la inversión en obras encaminadas a mejorar las condiciones de vida del vecindario», así como en «la buena sintonía entre los residentes para llevar a cabo proyectos, trabajos comunales, fiestas y otras celebraciones». El cronista manifestó que los vecinos de la localidad parraguesa «son un ejemplo a seguir» y destacó que «han sabido articular un plan colectivo que combina equilibradamente tradición y modernidad, aunando la conservación de la naturaleza y el patrimonio cultural».

En términos similares se expresó el alcalde de Parres, encargado de clausurar el acto. «Sinariega es un lugar que ha sabido conservar todas las esencias de esta comunidad asturiana, que ha preservado su patrimonio cultural y sus tradiciones, que ha recuperado su fiesta de San Nicolás y que ha sabido reconocer a sus antepasados», señaló. Se mostró satisfecho con que «la ilusión colectiva de un pueblo sea hoy -por ayer- reconocida. El conjunto de los parragueses nos sentimos orgullosos y agradecidos de tener gente como vosotros. Gente con tenacidad, con valentía, que contribuyen a hacer más grande este concejo», agregó, e instó a los vecinos de Sinariega a que «vean este premio como un estímulo para ser más ejemplares, para seguir siendo más entusiastas, pero sobre todo, para reforzar los lazos de solidaridad y de vecindad, para seguir haciendo comunidad y para seguir construyendo futuro».

El buen tiempo reinante en la jornada de ayer hizo que cientos de personas se acercasen a la capital parraguesa para adquirir, entre otras cosas, kilos y kilos de la protagonista del certamen, que este año cotiza al alza, pues si en ediciones anteriores el precio de la castaña normal solía partir de los 2,50 euros, en esta ocasión la escasez de la misma hizo que su precio aumentase hasta los cuatro. La Valduna, sin embargo, se mantuvo en un precio de partida de cinco euros, como viene siendo habitual. Este incremento no impidió que la jornada registrase un buen ritmo de ventas, como confirmaron los propios expositores.

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