Los socorristas realizaron 44 rescates en las playas del Oriente este verano

Un miembro del servicio de salvamento en playas de Llanes, que gestiona Cruz Roja, vigila el arenal de Barro. /  FOTOS: JUAN LLACA
Un miembro del servicio de salvamento en playas de Llanes, que gestiona Cruz Roja, vigila el arenal de Barro. / FOTOS: JUAN LLACA

Durante los meses estivales se llevaron a cabo 2.728 asistencias sanitarias en Llanes, Ribadesella, Ribadedeva, Caravia y Colunga

LAURA CASTRO LLANES.

El verano 2017 se despidió hace algunas semanas y con los primeros días del otoño llega el momento de hacer balance. En el caso del servicio de socorrismo y salvamento de las playas del Oriente, los datos invitan a realizar una lectura positiva. Llanes y Caravia, gestionados por Cruz Roja, y Ribadesella, Ribadedeva y Colunga, por Gesprin, cierran la temporada de baños en sus arenales con servicio de salvamento sin lamentar fallecimientos.

No obstante, se han llegado a registrar 44 rescates y 23 evacuaciones a hospitales o centros médicos cercanos. De hecho, en el caso de la playa de La Franca, los datos arrojan un incremento del 5% en las intervenciones de este tipo consideradas como «de riesgo vital». Unas actuaciones que, en el caso de Ribadesella, han tenido su máxima en la playa de Vega. Debido a las habituales y fuertes corrientes, este arenal se presentó un año más como el más peligroso del concejo, con un 68% de las intervenciones de riesgo vital. En Llanes, las playas de Cue y Andrín fueron las que registraron un número más alto de actuaciones de este tipo, con siete y ocho, respectivamente.

El grueso de asistencias sanitarias se centran en incidencias de carácter leve que van desde cortes de digestión, quemaduras e insolaciones a lesiones y erupciones cutáneas, entre otras. Entre las más habituales se sitúan un año más las picaduras producidas por peces escorpión, que arruinaron la jornada playera a cientos de personas en el Oriente este verano. En el caso de Ribadedeva, fueron también frecuentes los avisos de usuarios que se quedaron atrapados en la playa del Oso y en los pedreros contiguos a La Franca. Asimismo, los desprendimientos de la cornisa del acantilado y cuevas en la zona de transición entre ambos arenales ocasionaron lesiones leves en algunos bañistas. En total, se registraron cinco eventos de este tipo. Todos ellos se produjeron tras días de lluvias, por lo que el servicio de salvamento concluye que «se produjeron por desestabilización de la zona debido a una sobrecarga de agua».

Otra de las incidencias más habituales está protagonizada por los más pequeños. Cada verano, decenas de menores se despistan mientras juegan con la arena para preocupación de sus progenitores, quienes acuden al servicio de salvamento en busca de ayuda para localizar a sus hijos. Este verano, 36 niños se perdieron en las playas de la comarca. Una incidencia que en el caso de algunos municipios como el de Ribadedeva aumentó un 7% respecto a veranos anteriores.

Son estos datos los que animan a los concejos a alargar el servicio de salvamento en sus arenales. Algunos ya lo han hecho este año y optaron por iniciar la temporada de vigilancia de las playas en junio y otros por estirarla hasta el final del verano. Es el caso de Caravia y Ribadesella, donde el personal de socorrismo continuó trabajando en las playas hasta el 10 y el 17 de septiembre, respectivamente.

Una iniciativa que recomiendan desde los propios servicios de salvamento para poder atender a los centenares de bañistas que aprovechan hasta el final para darse el último chapuzón del verano.

Un centenar de socorristas

Un centenar de profesionales vigilaron los arenales de Llanes, Ribadedeva, Ribadesella y Caravia este verano. En el caso del primer municipio, el personal de salvamento estaba a cargo de la Cruz Roja y en el resto de concejos, a cargo de Gesprin.

Precisamente, la belleza de las playas del Oriente de Asturias es uno de los principales atractivos turísticos de la comarca. En este sentido, no es de extrañar, más teniendo en cuenta que es el concejo con más arenales, que Llanes fuera el municipio con un mayor despliegue de socorristas: 52 para 14 playas. Le siguió de cerca otro de los concejos más turísticos de la comarca, Ribadesella, con 32 profesionales de salvamento. Caravia contó con 14 para los arenales de La Espasa y Morís. La Franca, en Ribadedeva, estuvo vigilada por 2 socorristas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos