Un taxista de Ribadesella se ofrece a llevar al kamikaze de la A-8 a visitar a su mujer

JUAN GARCÍA RIBADESELLA.

La historia de Ciro M., el kamikaze de la A-8, sigue conmoviendo a los habitantes de la comarca. Las redes sociales han servido de plataforma para comentar todo lo que le ha ocurrido a este italiano de 72 años de edad que reside en el Hogar San José de la Montaña de Ribadesella. Entre las personas que han decidido echarle una mano se encuentra Juan Ramón González Quesada, un taxista de Ribadesella que se ha ofrecido a ayudarle en sus desplazamientos a Posada. Un viaje que Ciro solía hacer en su propio vehículo, el que le ha decomisado el juez por un período de cuatro años después de haber sido interceptado dos veces en una misma semana circulando en dirección contraria entre Ribadesella y Posada. Lo hacía por amor, para visitar a su mujer, usuaria de otra residencia en esa localidad llanisca. Sin embargo, sus despistes en la conducción le han costado caros. El juez también le ha condenado a 16 meses de prisión, aunque no ingresará en la cárcel al carecer de antecedentes penales, y a la retirada del permiso de conducir durante 36 meses.

Conmovido por su historia, Juan Ramón González se ha ofrecido para trasladarle en su taxi a Posada «cuando el trabajo me lo permita y siempre que alguien interprete que ello puede ser posible». Este profesional de la carretera no conoce personalmente a Ciro , aunque «creo saber quién puede ser». Según explicó, lo que le llevó a lanzar su generoso servicio fue el comentario realizado por una tercera persona a la que siempre ha tenido en alta estima. Se trata de otro riosellano, Carlos Tejo, gran amigo de Ciro. «Así que, si Tejo quiere a este hombre, seguro que yo también puedo contribuir a hacerle un favor, seguro que puedo sacar algún momento libre para ayudarle en ese desplazamiento», explicó.

Juan Ramón González se puso a disposición de las hermanas que gestionan el Hogar San José de la Montaña para cumplir con su servicio de forma totalmente desinteresada y gratuita. Quiere ser partícipe de una historia de amor que pudo haber concluido en tragedia de producirse una colisión frontal por los despistes de Ciro. Por suerte, no ocurrió nada y a Ciro le ha salido un nuevo ángel taxista. «Lo fantástico de esta historia es que no hubo ningún accidente. Riesgo lo hubo, pero seguro que alguien dijo por ahí arriba que no pase nada y no pasó. Entonces aquí estamos para aportar un grano de arena para que este hombre pueda visitar a su mujer», contó este taxista solidario.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos