Uriarte solicitó una «retención de créditos» para que «no se realizasen contratos nuevos»

T. BASTERRA LLANES.

Respecto al freno por parte del Ayuntamiento de una parte de los pagos que no estaban ya contemplados hasta la elaboración de los presupuestos y que ha afectado a algunos pequeños proveedores del Consistorio, Gema Uriarte explicó ayer que lo que hizo fue solicitar «la retención de créditos» con el fin de que «no se celebrasen contratos nuevos» por parte del Consistorio. De esta manera se podía cumplir con el informe de intervención. El documento advertía que algunas de las partidas estaban próximas a agotarse y que, de mantenerse la previsión, concluirían el año con saldo negativo. «Lo que se dijo es que no se siguiera contratando», explicó Uriarte, quien aseguró que la petición no afectó a los pagos de tesorería, que sí se podían ejecutar.

Esta solicitud de la empresa encargada de elaborar los presupuestos para cumplir con las pautas marcadas en el informe de fiscalización elaborado por el interventor llevó al alcalde a enviar una providencia en la que solicita que no se tramitase ninguna modificación presupuestaria, ni tampoco se realizase ningún pago que pudiese reducir los créditos disponibles. La medida no afectó a los desembolsos ya comprometidos con anterioridad, como salarios de los empleados, obligaciones financieras o pagos de adjudicaciones ya realizadas, pero sí a algunos pequeños proveedores.

Gema Uriarte sí valoró que, en su opinión «no ha habido ningún perjuicio» a aquellos emprendedores que se han visto afectados porque, por ley, desde que se presentan las facturas la administración tiene «30 días para dar su conformidad» a las mismas y después proceder a abonarlas. La medida se aplicó a principios de septiembre, por lo que el Ayuntamiento no ha incumplido ningún plazo a la hora de esperar unas semanas para realizar esos pagos.

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