«La Virgen es el símbolo del Urriellu»

El joven Alejandro García trabaja en la nueva imagen ante la mirada de Carlos Cardín. / FOTOS: NEL ACEBAL

Las manos de Alejandro García ya dan forma a la nueva imagen que presidirá el Pico | Carlos Cardín, el cantero que donará por segunda vez la pieza, también aprovechará los restos de la figura original para crear una talla de menor tamaño para el refugio

LUCÍA RAMOS CANGAS DE ONÍS.

Comienza la cuenta atrás para que la Virgen de las Nieves regrese al Urriellu, su inmenso trono de piedra en el corazón de los Picos de Europa. Lo hará, además, por partida doble, pues los canteros cangueses que se están haciendo cargo de tallar la réplica de la imagen también aprovecharán los restos de la figura original, arrojada hace más de una semana desde la cima del Naranjo de Bulnes, para crear una nueva Virgen de menor tamaño, que se quedará en el refugio.

En esta ocasión es el joven Alejandro García quien se está encargado de replicar la figura que durante más de tres años presidió el pico más emblemático de la región hasta que, a principios de la pasada semana, una o varias personas decidieron arrojarla al vacío para disgusto de los miles de aficionados a la montaña que subieron o pretenden subir hasta la cima. Se trata, reconocía ayer a EL COMERCIO, de «uno de los encargos más especiales que tuve en los seis años que llevo trabajando como cantero. Quizás hubo otros más grandes o espectaculares, pero yo practico escalada deportiva y entiendo que la Virgen es mucho más que un símbolo religioso, es el símbolo del Urriellu, lo que todos buscan cuando hacen cima», manifestó. Por ese motivo, y aunque todavía no se estrenó con la gran mole cabraliega, el joven no duda en afirmar que cuando la figura vuelva a coronar el Naranjo, subirá para saludarla.

La elaboración de esta réplica, indicó, le llevará «unos ocho días de trabajo», y señaló que los aspectos más complicados están siendo «calcular los volúmenes exactos a partir de las fotos que hay de la talla original y añadir los pequeños detalles a la figura». Así, con calma y mucho tiento, Alejandro va dando forma, a partir de un bloque macizo de roca caliza gris de 30 centímetros de alto por 25 de ancho y otros 25 de profundidad, a una nueva imagen de la Virgen de las Nieves, con unas dimensiones y un peso -trece kilos- similares a los de su precedesora.

El artesano cangués pretende ascender al Naranjo el día que suban la nueva estatua

Carlos Cardín, propietario de la Cantera Cardín, ubicada en Las Rozas, ya donó en su día la talla original y volverá a hacerlo con esta réplica. «No entiendo cómo puede haber gente capaz de hacer algo así. Me parece una absoluta falta de respeto tanto a la montaña y su gente como a quienes trabajamos para elaborar la figura», criticó. Su intención, aseveró, es acompañar a la expedición que se encargue de volver a subir a la Virgen hasta la cima del Urriellu. «Aunque me lleve todo el día, subiré, estoy decidido», manifestó.

Una expedición que desde Pedaladas Solidarias, impulsores de la colocación de la imagen en 2013, apoyan pero rehusan encabezar. «Nuestra Virgen es la que tiraron hace casi dos semanas y el hecho de que apareciese días después tiene un significado especial. Por ese motivo nos comprometimos a restaurarla y devolverla a la Vega de Urriellu y eso haremos. Llevaremos la nueva talla, de menor tamaño, que se hará a partir de los restos de la original y se quedará en el refugio», señalaron.

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