Las viviendas de uso turístico suman más de quinientas plazas en Llanes

La calle Marqués de Canillejas, en Llanes capital, acoge varias viviendas de uso turístico. / JUAN LLACA
La calle Marqués de Canillejas, en Llanes capital, acoge varias viviendas de uso turístico. / JUAN LLACA

Con 101 pisos registrados, el concejo es el segundo con mayor número de alojamientos de este tipo del Principado, que suma un total de 581

CHELO TUYA LLANES.

Casi uno de cada nueve establecimientos de alojamiento turístico del concejo llanisco está en una vivienda privada. Pertenece a una persona que ha decidido sacar rendimiento a su piso como alojamiento de viajeros. Una decisión que en Llanes han tomado 101 propietarios y con la que añaden a la oferta del municipio más de medio millar de nuevas plazas.

Porque, aunque no todas las viviendas hacen constar en el registro el número de plazas, la media habla de una capacidad de cinco personas por piso, lo que supone que estos alquileres turísticos tienen capacidad para albergar a, aproximadamente, 505 personas.

Una fórmula turística que lidera Gijón y en la que Llanes ocupa un segundo puesto, muy alejado del resto de municipios asturianos. De las 581 viviendas turísticas registradas en Principado, que suman más de 2.900 plazas, 236 están en la villa de Jovellanos y otras 101 en territorio llanisco . El resto se distribuyen en 32 concejos, gran parte de ellos ubicados en el Oriente. Es el caso de Ribadesella, donde se encuentran 31 de estas viviendas, las mismas que en la capital del Principado.

Casi cuatro de cada diez pisos llaniscos ofertados en internet no cuentan con sello

Les siguen Cangas de Onís (20), Villaviciosa (16), Avilés (15), Gozón (14), Colunga (13), Muros de Nalón (10), Carreño, Castrillón, Tapia de Casariego, y Cudillero (9), Ribadedeva y Soto del Barco (8), Valdés (6), Parres, Cabrales, Navia y Aller (5), El Franco, Caravia y Castropol (2), y Llanera, Piloña, Morcín, Coaña, Pravia, Siero, Mieres, Cangas del Narcea, Vegadeo y Caso, con un piso turístico cada uno.

Así se desprende del análisis del registro oficial que el Principado puso en marcha en agosto de 2016. En aquel momento, ante el 'boom' de uso de viviendas privadas como alojamiento turístico, que genera polémicas y problemas de convivencia en ciudades como Madrid, Barcelona o Ibiza, la Consejería de Empleo, Industria y Turismo puso en marcha una acreditación obligatoria para los propietarios de estos pisos a los que los empresarios del sector turístico acusaban de «competencia desleal».

Lograr el cartel de VUT (Vivienda de Uso Turístico) que debe figurar en la fachada del edificio implica tributar en Hacienda, contratar un seguro de responsabilidad civil de 150.000 euros, contar con la aprobación de la comunidad de vecinos y dejar constancia de quién utiliza el piso y durante cuánto tiempo.

Plataformas

Unas obligaciones que, tal y como desveló un análisis realizado por EL COMERCIO el octubre pasado, no cumplían todas las viviendas que se promocionaban como alquileres turísticos en las plataformas digitales. El Principado confirmó después que el 41% de esas ofertas no correspondían a viviendas dadas de alta y la patronal turística Otea exigió que se obligase a las plataformas, sobre todo a la líder, Airbnb, a ofertar solo aquellos alojamientos de este tipo que contasen con sello.

Ciudadanos presentó una iniciativa en la Junta para reactivar el servicio de inspección e incrementar las sanciones. Seis meses después, y con el aviso dado a plataformas como Airbnb, que lidera este segmento, las tornas parecen haber cambiado. Mientras en internet se publicitan 306 pisos turísticos en Asturias, en el registro de Turismo aparecen 581. En el caso de Gijón, se promocionan 107 en Airbnb, mientras son 236 los que cuentan con respaldo legal.

Algo que, no obstante, no ocurre en todos los municipios. En Llanes la oferta llega a 158 pisos frente a 101 VUT, cifra que se dispara en Oviedo. En la capital, una de cada tres viviendas comercializadas son ilegales, ya que aparecen 118 opciones frente a solo 31 pisos con el sello oficial.

Otros concejos en los que la disparidad entre la oferta en internet y los datos del registro es evidente son Cangas de Onís, con 20 viviendas con sello frente a 110 en alquiler, Ribadesella (con 31 frente a 75), Gozón (con 14 frente a 51) y el caso más llamativo: Siero solo tiene una VUT, pero hay 45 pisos en alquiler.

Más de la mitad, en la capital

La mayoría destas viviendas, más de la mitad (55), se ubican en la capital del concejo llanisco, si bien otras localidades, como Posada, albergan también un buen número de ellas, en este caso, 23. Le siguen Nueva y Poo, con cinco cada una, La Portilla y Celorio (3) y Bricia, Andrín y Naves (2), entre otras.

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