Vuelta a la Península en una vespa

Los cuatro aventureros, de amarillo, junto a sus colegas del Club Vespa Llanes. /  JUAN LLACA
Los cuatro aventureros, de amarillo, junto a sus colegas del Club Vespa Llanes. / JUAN LLACA

Javier, Antonio y Roberto partieron el lunes desde Ávila y estos días recorren la cornisa cantábrica, con parada en Llanes Tres amantes de las dos ruedas emprenden una aventura de más de 5.500 kilómetros

LUCÍA RAMOS LLANES.

La vida sobre una vespa es mejor. Es lo que defienden los miles de amantes que estas motocicletas clásicas tienen repartidos por el mundo. La comunidad vespera española es muy activa y las concentraciones se producen casi cada semana. Precisamente en una de estas quedadas moteras fue donde se conocieron los abulenses Javier Martín y Roberto González y el cacereño Antonio Iglesias, protagonistas de una singular aventura que les lleva estos días a devorar kilómetro tras kilómetro para dar una vuelta completa a la Península.

«Todo esto comenzó como un reto personal entre un grupo de amigos, pero poco a poco se nos fue de las manos, ya que se sumaron importantes patrocinadores y nos tuvimos que constituir como club», explicaba ayer Javier, mientras disfrutaba del sol de la tarde en el puente de Llanes. Y es que la expedición, que comenzaba este lunes en la localidad abulense de Sanchidrián, les llevó ayer a recorrer la distancia comprendida entre A Coruña y Santoña, en Cantabria. Los vesperos decidieron hacer un alto en el camino para visitar a sus amigos del Club Vespa Llanes y disfrutar un rato de la villa.

En un primer momento, los tres vesperos se marcaron un recorrido de 5.500 kilómetros, pero tras tres jornadas de marcha ya tienen asumido que serán unos cuantos más, pues el recibimiento que están teniendo en prácticamente todos los sitios que visitan, así como los desvíos que hacen para reencontrarse con amigos, se multiplican. «Estamos muy sorprendidos, es increíble la forma en que nos están tratando en todas partes y cómo se vuelcan con nosotros. Sin ir más lejos, los llaniscos han venido a buscarnos hasta Ribadesella y luego nos acompañarán un tramo hacia Cantabria», relataban los aventureros. Más: «Cuando vas en vespa arrancas sonrisas. La gente te mira con más cariño que si fuese una moto normal, en las autovías te pitan... Es diferente», aseveraron.

«Cuando vas en vespa arrancas sonrisas, la gente te mira con cariño, es diferente»

Como es habitual en este tipo de rutas, más teniendo en cuenta que las vespas que montan tienen más de dos décadas, Javier, Antonio y Roberto también tuvieron que enfrentarse estos días a algunos contratiempos. El último, ayer mismo, cuando a su paso por Oviedo se averió una de las motos. «Por suerte nos acompaña Andrés Martín con un coche escoba en el que llevamos otra de repuesto, así que solo tuvimos que cambiarla y continuar camino», explicaron.

Hoy por la mañana tienen previsto partir hacia Sort, en la provincia catalana de Lérida, y seguir con una ruta que les llevará por toda la piel de toro para terminar el viernes que viene, de nuevo en Sanchidrián. Los vesperos, quienes relatan el día a día de su vuelta a la Península en sus redes sociales, no descartan repetir la hazaña en años venideros.

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