La zona azul de Ribadesella divide a los vecinos y el sector turístico

Uno de los aparcamientos junto a la playa de Santa Marina donde el Ayuntamiento de Ribadesella estudia habilitar la zona verde. / NEL ACEBAL
Uno de los aparcamientos junto a la playa de Santa Marina donde el Ayuntamiento de Ribadesella estudia habilitar la zona verde. / NEL ACEBAL

La medida es una vieja reivindicación de comerciantes y hosteleros, mientras que los residentes son reticentes a la idea

GLORIA POMARADA RIBADESELLA.

Desde el aplauso por facilitar la rotación de vehículos hasta las críticas más encendidas por el desembolso económico. Las zonas de aparcamiento de pago que estudia el Ayuntamiento de Ribadesella dividen a los habitantes y turistas de la villa marinera. Por el momento, el Consistorio ha dada un primer paso hacia el establecimiento de una zona azul en el casco urbano de la villa y otra zona verde en las inmediaciones de la playa de Santa Marina mediante una comisión técnico-política que debe aún pasar por el filtro del pleno de este miércoles.

Mientras el proceso para reordenar los espacios de aparcamiento en la capital riosellana sigue su curso político, en la calle colectivos como los comerciantes y los hosteleros reciben con agrado la noticia. De hecho, la habilitación de la zona azul era una vieja reivindicación del sector económico. «Estamos a favor porque es algo que llevábamos pidiendo años. En el centro hace falta zona azul porque la gente en verano aparca el coche y lo deja ahí tres meses sin mover», señala el presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales (Aicor), José Manuel García. «La zona azul es la única forma de que roten los coches y que se pueda bajar a comprar al centro, porque ahora, con el problema de aparcamiento, la gente acaba yendo a los centros comerciales. Para el comercio local va a beneficiar muchísimo», apunta Sabino Martínez, presidente de la Asociación Riosellana de Turismo Rural (Aritur). Su propuesta pasa incluso por expandir aun más las zonas de aparcamiento de pago. Por el momento, el proyecto que baraja el equipo de gobierno es el de habilitar 44 plazas de zona azul en la calle Comercio y otras 11 en Manuel Caso de la Villa. Además, el plan incluye otras 220 plazas de zona verde divididas entre las 120 de la calle Dionisio Ruisánchez y el primer tramo de la Carretera San Pedro, así como las 99 del aparcamiento de la playa de Santa Marina. La intención del ayuntamiento es que estas zonas de pago comiencen a funcionar en verano y que la primera media hora de estacionamiento sea gratuita. Para el presidente de Aritur, el pago debería establecerse «desde que se aparca», mientras que el portavoz de los comerciantes apuesta por un límite de una hora.

Por su parte, entre los habitantes de la villa la medida ha sido acogida con recelo. «Me parece fatal, lo que tienen que hacer es tirar la plaza de abastos y hacer aparcamientos», defiende Ricardo del Cueto. «Con lo amplio que es Ribadesella ahora vamos a tener que aparcar a un kilómetro y luego venir caminando», respalda Fernando Fernández sobre la posibilidad de hacer de pago la zona de la playa. No obstante, este riosellano sí apoya la zona azul en el centro, donde «la gente deja aparcado el coche durante semanas».

En otro sector de la villa marinera, como es el de los propietarios de segundas residencias, especialmente en la zona de la playa, la medida suscita más simpatías. «En Llanes funciona muy bien y también mejoraría la situación aquí porque ahora es imposible aparcar», sostiene María Luz Sáenz de Santamaría. «Cuando bajas a hacer la compra al centro casi no se puede, se necesita una calle con zonal azul», afirma Cristina Suárez-Infiesta.

De salir adelante la iniciativa, Ribadesella se convertiría en la tercera villa de la comarca en establecer la zona azul. Llanes ya cuenta con aparcamientos de pago en verano y Semana Santa y Cangas estrenará este jueves su zona azul en El Censo.

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