Un pacto contra la lacra de cada día

Parlamentarias y diputados socialistas posan con Ruth Ortiz delante del Congreso. / EFE

El Congreso da un primer paso para sellar un acuerdo contra la violencia de género | Mientras el pleno de la Cámara debatía el texto, una mujer de 32 años era asesinada en Vizcaya por su marido, quien la apuñaló y luego se suicidó

DANIEL ROLDÁN / AINHOA DE LAS HERAS MADRID / BILBAO.

Un pacto contra la lacra de la violencia machista. Este fue el paso que dio ayer el Congreso en una sesión en la que los portavoces de los diferentes grupos políticos defendieron las bondades de un documento con el que se pretende lograr un pacto de Estado contra la Violencia de Género. El texto nacido en el seno de la Comisión de Igualdad es un primer paso para intentar paliar esta lacra social, que ayer mismo, mientras el pleno de la Cámara baja debatía los votos particulares de las diferentes formaciones, se cobraba en Vizcaya su trigésimo octava víctima del año: Noelia Noemí, una joven colombiana de 32 años, era asesinada por su marido, Eneko F. H., de 38 años, que al parecer se encontraba en tratamiento psicológico, en su casa de Sestao. Presuntamente, le cortó la yugular en la casa que ambos compartían en el número 7 de la trasera de la plaza de los Tres Concejos. Después, se suicidó tirándose de un séptimo piso. Es la primera víctima mortal en el País Vasco en 2017.

Entre las propuestas particulares que no se contemplaban en el texto aprobado el 28 de julio se encontraba que las madres que han visto cómo los padres mataban a sus propios hijos para vengarse de ellas, sean consideradas también víctimas de violencia de género. Este punto fue consensuado por todos los partidos. «Ruth», en alusión a la exmujer de José Bretón que se encontraba en la bancada del público, «te quiero decir que el Gobierno no va a dimitir en la lucha contra la violencia de género. Es nuestro compromiso y una cuestión de Estado. Vamos a luchar contra esta lacra», espetó la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, durante el debate. El texto se aprobó con 278 votos a favor y 65 abstenciones, las de Unidos Podemos y EH Bildu. La formación morada defendió su decisión porque el documento no incluye ni calendario ni presupuestos. El texto solo contempla una cuantía de 1.000 millones en cinco años para desarrollar las 213 medidas aprobadas.

Las organizaciones de mujeres han recibido divididas el acuerdo. Mujeres Progresistas celebró el pacto de «mínimos» y criticó la abstención de Podemos porque es necesario dar «un mensaje unánime». La Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas consideró que faltaban «muchas cosas» y que el presupuesto es «escaso». El Grupo Socialista en la Junta General pidió celeridad al Gobierno central para acortar los plazos del pacto.

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