Un padre mata a su hijo tras una pelea entre hermanos en la casa familiar de San Martín del Rey Aurelio

Un agente junto al cuerpo del fallecido en Lantero. En el recuadro, el joven fallecido. / JUAN CARLOS ROMÁN

El arrestado pasará a disposición judicial mañana | Vecinos de la zona dicen que se oyeron tres disparos. Uno de ellos alcanzó a Raúl Montes, a corta distancia, en el tórax

MARTA VARELA LANTERO (EL ENTREGO).

Felipe Luis y su hijo Raúl no se llevaban bien. Las disputas eran constantes, hasta el punto de que el chico tenía una orden de alejamiento de su progenitor por rencillas anteriores. Ayer el conflicto familiar se enconó y acabó en tragedia. Felipe Luis Montes, de 59 años, el padre de familia, disparó una de sus armas de caza contra Raúl, de 34, cuando éste se peleaba con su otro hijo, Marcos. Era la una y media de la tarde; los vecinos llegaron a escuchar hasta tres disparos, y uno de ellos, en el tórax, fue mortal para Raúl, que falleció prácticamente en el acto. El trágico suceso ocurrió en la pequeña localidad de Lantero, muy cerca de El Entrego, en el concejo de San Martín del Rey Aurelio. El arrestado pasará a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Laviana a las 10 horas.

Alertada por la propia familia, la Guardia Civil se personó en el lugar y detuvo al padre del fallecido, que se encontraba hundido. Felipe Luis, muy conocido en la zona y aficionado a la caza, fue trasladado al cuartel de Langreo, a la espera de pasar a disposición judicial para contar su versión de los hechos.

El altercado se produjo en el exterior de la parte baja de la vivienda familiar y todo parece indicar que fue una pelea entre los dos hermano el detonante del homicidio. La trifulca debió de ser muy violenta puesto que el otro hermano tuvo que ser atendido de sus lesiones por los efectivos de una ambulancia de soporte básico que se acercó hasta la vivienda. Horas más tarde, y pasados los primeros momentos de tensión, tuvo que ser trasladado al Hospital Valle del Nalón para completar la cura de sus heridas.

El autor de los disparos también presentaba signos de haberse peleado y varios golpes, según indicaron fuentes cercanas a la investigación del caso. Y todo apunta a que la pelea pudo iniciarse cuando Marcos recriminó a su hermano, ahora fallecido, que hubiese quebrantado la orden de alejamiento del domicilio familiar. Orden de alejamiento que tenía desde hace aproximadamente tres años.

Las primeras investigaciones hablan de tres disparos a corta distancia, por parte del padre, siendo uno de ellos el que alcanzó a la víctima en la zona baja del tórax causándole la muerte casi de inmediato.

Su cuerpo quedó tendido debajo de las escaleras que dan acceso a la vivienda de sus padres. Cazador aficionado y miembro de la directiva de caza de San Martín, Felipe tenía armas en casa y, según comprobaron las autoridades competentes, contaba con todos los permisos en regla.

El cuerpo de su hijo fallecido permaneció en el exterior de la casa familiar casi tres horas, hasta que llegó la jueza del juzgado de Laviana y ordenó el levantamiento del cadáver. En ese intervalo de tiempo miembros de la Policía Judicial escucharon los testimonios de varios familiares, entre ellos los de la madre y la abuela del fallecido, y también de otras personas que se encontraban cerca de la casa. Tiempo en el que la tensión fue subiendo porque la casa está rodeada por viviendas de familiares directos de los Montes, que se encontraban consternados por lo sucedido y presas del nerviosismo.

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Lo cierto es que los comentarios sobre el fallecido le describen como impulsivo y «amigo de las peleas». «Problemático», según algunos vecinos de la zona, y «violento», según otros, «siempre estaba metido en líos». Incluso se apunta a su participación en varias riñas en zonas de copas de la comarca del Nalón. A pesar de ello, mantenía estrecha relación con su hermano, que ayer abandonaba la vivienda de sus padres muy afectado. También era muy querido por sus amigos y allegados, que ayer hablaban de «los arrebatos incontrolados» de una persona que, sin embargo, «en el fondo era todo corazón».

Ahora se inicia una investigación complicada. Felipe Luis, presunto autor de los disparos, podría enfrentarse a una acusación de homicidio penada con entre 10 y 15 años de cárcel. La consternación en este entorno rural, donde vive buena parte de la familia, era ayer enorme. Solo los familiares más directos se acercaron hasta la vivienda, aunque hasta pasadas las cinco y cuarto de la tarde, cuando se procedió a la retirada de cadáver, no pudieron acceder realmente a la zona por el cordón de seguridad impuesto por la Guardia Civil. Una espera que se hizo demasiado larga para algunos, que no disimularon su indignación.

El número 33 de Lantero quedará para siempre marcado por la tragedia. Allí ayer todo era respeto y dolor porque nadie, pese a los antecedentes familiares, se explicaba lo sucedido.

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