Pancarta de 1.500 metros ante la grave sequía en Barrios de Luna

Varios escaladores, durante la colocación de la pancarta en el puente de la autopista. / REUTERS/ELOY ALONSO

Escaladores de Greenpeace cuelgan del viaducto un cartel de 120 kilos de peso para protestar por la «mala gestión» del agua

M. M. C. GIJÓN.

Un grupo de escaladores de Greenpeace desplegaron ayer la pancarta más grande de la organización en España, de 1.500 metros cuadrados, del tablero del viaducto Carlos Fernández Casado, de la autopista del Huerna, que salva el embalse leonés de Barrios de Luna. El objetivo de los conservacionistas es denunciar la mala gestión del agua, reclamar medidas de prevención, lucha contra los pozos ilegales y frenar las grandes obras hidráulicas. Los activistas precisaron de más de 1,5 kilómetros de cuerdas y 50 anclajes para sujetar los 120 kilos de la pancarta, cuyo lema 'Sequía = mala gestión', reclama una gestión del agua no basada en el despilfarro, ante la actual situación de la reserva hidráulica, que se encuentra al 37% de su capacidad por un «consumo descontrolado».

Greenpeace recuerda que España es el país con más embalses per cápita del mundo, con 1.300, y pide medidas «urgentes» para prever y mitigar los efectos de la sequía, de la que culpa a la mala gestión y al despilfarro. «Esto es un claro reflejo de la mala gestión que se ha hecho de nuestros recursos hídricos previamente y que nos hace muy vulnerables ante el inicio de un periodo seco como el actual, poniendo incluso en riesgo el abastecimiento humano», declaró el responsable de la campaña de agua de Greenpeace, Julio Barea.

Un 2018 seco

La entidad conservacionista destaca que las precipitaciones este otoño están siendo casi nulas, después de la pasada primavera que fue la más seca desde 1965, un 23% por debajo de la media. Precisamente, la primavera y el otoño suelen ser húmedos en la Península, por lo que con los datos actuales advierte de que 2018 será un periodo de sequía «más que probable».

El embalse de Barrios de Luna está en la demarcación hidrográfica del Duero, que junto a la del Júcar y la del Segura, son las declaradas oficialmente en sequía. A pesar de tener 81 grandes embalses, la reserva de agua en el Duero apenas alcanza el 18%, lo que para Greenpeace es un «ejemplo» de la poca previsión con la que se ha gestionado la situación y que es «extrapolable» al resto de cuencas y demarcaciones hidrográficas españolas.

Hoy se actualizarán los datos oficiales del agua embalsada en toda España. Tras las últimas lluvias, es de esperar que la situación en Asturias haya mejorado, pero los números de la semana pasada eran preocupantes, con 252 hectómetros cúbicos de agua embalsados, es decir, el 52% de la capacidad total en la región, un 12,6 % menos que la misma semana de 2016.

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