«El Papa tiene un especial afecto por esta tierra», dice el arzobispo de Oviedo

Adolfo Mariño, abad de Covadonga; Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo; y Javier Bueno, diseñador del logo y del cartel conmemorativos del Año Jubilar Mariano, en los tres paneles del fondo.
Adolfo Mariño, abad de Covadonga; Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo; y Javier Bueno, diseñador del logo y del cartel conmemorativos del Año Jubilar Mariano, en los tres paneles del fondo. / MARIO ROJAS

Sanz Montes está seguro de que el Pontífice, que conoció la región en su juventud, «seguirá el desarrollo» del Año Jubilar que comienza este viernes

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, presidirá este viernes en Covadonga la misa con la que se abre oficialmente el Año Jubilar Mariano, que conmemora el primer centenario de la coronación canónica de la Santina, el 8 de septiembre de 1918. Los actos se clausurarán, un año después, con otra misa que oficiará un cardenal de la curia romana. «Si el Papa, o la Santa Sede, nos dice que viene sería una alegría». El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, es, no obstante realista. Juegan en contra de los intereses asturianos que la agenda del Pontífice se cierra a tres o cuatro años vista y que Bergoglio está marcando diferencias con sus predecesores en el cargo. «En sus visitas, por lo que vemos en estos casi cuatro años, escoge lugares que no son a los que habitualmente iban los anteriores pontífices». Prácticamente ninguno -excepción hecha de Italia y Portugal- en la vieja Europa. Con todo, recordó ayer el arzobispo, existe una estrecha vinculación entre el papa Francisco y el Principado, de ahí que tenga «un especial afecto por esta tierra». Porque, siendo aún un joven jesuita, Bergoglio, argentino de raíces italianas, pasó una temporada en Asturias, donde «tiene familia lejana». De su conocimiento de esta tierra dio buenas muestras al arzobispo de Oviedo en los primeros encuentros que ambos mantuvieron: «Me enumeraba nombres de pueblos que yo todavía ni conocía, para mi sonrojo y asombro», reconoció Jesús Sanz Montes. Por eso, añadió, «aunque no venga físicamente, estoy seguro de que nos va a tener en sus oraciones y seguirá el desarrollo de este evento», manifestó en la presentación de los actos previstos durante el Año Jubilar y del logo y el cartel conmemorativos de este centenario, obra de Javier Bueno, a quien el encargo, como «parte de la Iglesia y asturiano», le resultó «extremadamente fácil» de realizar.

Referente para la cristiandad

El arzobispo llamó a la participación en este Año Santo en el que «se escenifican de manera festiva los doce siglos del comienzo de una aventura cristiana, reconquistando tradiciones, territorios y tantos sueños» tras la batalla de Covadonga. Una andadura, destacó Sanz Montes, «que nos ha permitido mirarnos, tratarnos y convivir en paz y serenidad, con un horizonte cristiano». Covadonga es para los asturianos «un lugar especial, una historia identitaria para Asturias, y un referente para la cristiandad», manifestó.

Sanz Montes también subrayó la necesidad de ayudar a aquellas personas que acuden al santuario «con el sufrimiento de la heridas que soportan al atravesar un mal momento». Por ello, el Arzobispado entregará a Cáritas parte del dinero que se recaude en donaciones durante este Año Jubilar para que esta asociación lo destine a los más necesitados. Hasta septiembre del próximo año, la basílica de Santa María de Covadonga acogerá una misa jubilar diaria a las doce del mediodía. Además, entre el 15 de septiembre y el 15 de julio, habrá también misa en la Santa Cueva a las 13.30, celebración que se adelantará a las 11 entre el 15 de julio y el 15 de septiembre. Durante este Año Jubilar se puede lograr indulgencia plenaria cumpliendo cuatro requisitos: visitar la imagen de Covadonga en la Santa Cueva, confesar los pecados, participar en la celebración de la Eucaristía y recibir la Sagrada Comunión y rezar por las intenciones del Papa.

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