«En Oviedo hacen falta pediatras en Atención Primaria, pero a mí me niegan el traslado»

«En Oviedo hacen falta pediatras en Atención Primaria, pero a mí me niegan el traslado»
Mónica Baeza, en la clínica privada en la que pasa consulta desde abril. / PABLO LORENZANA

Mónica Baeza, con plaza en Cangas del Narcea, dice que el Sespa ignoró un informe que recomendaba un destino próximo a su casa por su discapacidad

Laura Mayordomo
LAURA MAYORDOMOGijón

«En Atención Primaria del Área Sanitaria IV en estos momentos hay varias vacantes y seis mil niños sin pediatra. Tengo un informe del jefe de servicio de Riesgos Laborales de Medicina Preventiva del HUCA en el que se recomienda que, por mi estado de salud, siempre que sea posible trabaje lo más cerca posible de mi domicilio. Vivo en Oviedo, tengo dos niños pequeños, mi marido tiene plaza fija en el HUCA y además fui requerida desde la gerencia del área».

La pediatra Mónica Baeza va encadenando en su discurso los argumentos que, según ella, deberían haber sido suficientes para que el Servicio de Salud del Principado (Sespa) le hubiera concedido la comisión de servicio que solicitó hace unos meses. Su intención era dejar la plaza de pediatra en Cangas del Narcea que consiguió en la última Oferta Pública de Empleo (OPE) para regresar a Oviedo, donde durante ocho años pasó consulta en el centro de salud de La Corredoria como interina. «No es un privilegio, sino un derecho por mi discapacidad. Así lo considero». Con 41 años, está afectada por una enfermedad crónica y progresiva que, dice, le limita a la hora de conducir por carreteras sinuosas como las de los pueblos del suroccidente, que tendría que recorrer de ejercer en Cangas.

Sin embargo, hasta ahora la única respuesta que ha obtenido a su petición ha sido un 'no'. «Me lo negaron diciendo que no iban a dar comisiones de servicio a nadie, cuando sí que lo hicieron». La única alternativa de reagrupamiento familiar que le pusieron sobre la mesa, asegura, fue la de trasladar a su marido, también pediatra, desde el HUCA al Hospital Carmen y Severo Ochoa. «A él sí, con una comisión de servicio», apunta subrayando lo «paradójico» de la propuesta. Baeza, que ha solicitado una excedencia -«la opción que me daban es que renunciara a la plaza»- y desde hace mes y medio trabaja en la sanidad privada en Oviedo y Gijón, se queja del trato recibido por el Sespa. «Me he sentido maltratada como persona y como profesional de la pediatría de Atención Primaria. No se tienen en cuenta mis condiciones personales ni las necesidades asistenciales» del Área Sanitaria IV, considera.

«Nos están echando»

Su crítica no se limita a su caso particular. También denuncia «las malas artes» de Sanidad que, a su juicio, están minando al personal de pediatría de Atención Primaria. «Es vergonzoso lo que nos están haciendo, nos están echando», dice poniendo como ejemplo que ninguno de los cuatro MIR que han concluido su residencia se quedará trabajando en el Área Sanitaria IV. «Y me consta que en junio habrá tres pediatras menos en Primaria».

«Están quemados», añade Baeza, que cree que al Gobierno «no le interesa la Atención Primaria. Es evidente que para ellos no tenemos ningún valor, porque se está beneficiando claramente a la atención hospitalaria». En los centros de salud, asegura, «sí que es cierto que hay pediatras que ven 60 niños al día, no hay sustituciones y mientras tanto se pone a médicos de familia a atender las consultas de pediatría por falta de profesionales... Es imposible trabajar así».

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