El personal sanitario aprenderá autodefensa para hacer frente a las agresiones de pacientes

El personal sanitario aprenderá autodefensa para hacer frente a las agresiones de pacientes
Mariano Marín presidió la reunión, en Oviedo, en la que participó el consejero de Sanidad, a su lado y fuerzas de seguridad. / MARIO ROJAS

Cada centro de salud contará con un policía o guardia civil adscrito. En 2016 hubo un centenar de ataques contra los trabajadores del Sespa

MARCO MENÉNDEZ OVIEDO.

En Asturias hay unos 300 centros del sistema de Salud y se producen 16 millones de actos sanitarios al año, en los que se registran encontronazos y agresiones de pacientes con el personal sanitario. En 2016 alcanzaron el centenar, aunque menos de un 10% llegaron a los tribunales. Para evitar estos ataques, ayer se celebró en la Delegación del Gobierno una reunión entre los máximos responsables de la Consejería de Sanidad, la Guardia Civil y la Policía Nacional en la que se decidió adoptar una serie de medidas, que pasan desde las policiales hasta las de formación de los profesionales.

Según explicó Mariano Marín, delegado del Gobierno en Asturias, una de esas medidas es que «cada centro sanitario tenga un policía o guardia civil de referencia exclusivamente para ese centro en caso de que ocurra algún incidente y que actúe de forma inmediata». El agente no estará físicamente en el centro, pero «va a estar localizable en cualquier momento, con una línea directa», apuntó Marín. Además, si algún centro sanitario tuviera un riesgo elevado en este tipo de situaciones «se podría reforzar la vigilancia externa con patrullas más a menudo».

El consejero de Sanidad, Francisco del Busto, explicó que las agresiones vienen aumentando «desde 2012». «Probablemente, la crisis económica haya podido afectar de forma negativa, pero no hay tantos casos como para que estadísticamente podamos decir que una u otra situación que se ha producido en la sociedad sea tan importante como para que nos marque pautas», dijo.

En todo caso, hay que tomar medidas también desde el punto de vista de los profesionales. Marín aludió a medidas formativas «en todos los órdenes, desde autodefensa a psicológicas. Va a ser una formación integral, de prevención y reacción».

La consejería ya ha elaborado un documento estratégico que ha detectado las primeras necesidades, principalmente en centros de salud, servicios de emergencia hospitalarios y centros de salud mental. El objetivo que se ha marcado es que «nuestros profesionales y los pacientes se encuentren seguros», explicó Del Busto, que apuntó la necesidad de «seguir trabajando conjuntamente entre todos, entre los servicios jurídicos del Servicio de Salud, la judicatura, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, los colegios profesionales y los sindicatos para elaborar estrategias de formación, formas de comportarnos, de autodefensa y todo lo que podamos poner sobre la mesa para evitar que estas situaciones se den». Pero no se olvidó el consejero de implicar también en este proyecto al resto de la sociedad, «a través de los consejos de salud y las asociaciones de pacientes, de jóvenes o de cualquier tipo».

Francisco del Busto considera fundamental que no se pierda la confianza entre el profesional sanitario y el paciente, pues «cuando fracasa y se produce un acto de agresividad o mal entendimiento, se pierde esa confianza, el diagnóstico no se hace igual y el tratamiento y el seguimiento tampoco». Se va a crear una mesa de trabajo con el objetivo de la inminente puesta en marcha de estas medidas y otras más que se puedan consensuar. Además, Mariano Marín precisó que «nosotros podríamos empezar en dos o tres días».

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